Saturday, 6 October 2007

Fiesta de pijamas

El 8 de octubre es el cumpleaños de Andrea, mi ahijada, una niña monísima, tímida, educada y súper prudente a la que, para mi vergüenza, no veo más que en dos ocasiones al año: unas horas en su fiesta de cumple y en la comida de Navidad con la familia. Hoy me toca cumplir con la primera.

Se hace mayor, este año ya caen 11, y yo no estoy ni acostumbrada a tratar con niños de su edad ni con sus necesidades, con lo que el momento elegir regalo se me hace cada año más cuesta arriba. Fue fácil mientras se volvía loca con la caja que contenía un Mickey que gateaba, gracias Mattel por pensar en ese pedazo de cartón!, o cuando a los 6 años me pidió un jersei de aquellos con una bandera con barras y estrellas como el que llevaba X personaje por la tele, localizar al señor Ralph Lauren en el Corte Inglés fue bastante sencillo, o incluso cuando empezó a aficionarse a los videojuegos, ahí estaba S para echarme un cable sabiendo del tema más que nadie en este mundo y fascinando a Andrea en el momento en el que le dábamos el regalo y él le enseñaba a jugar. ¡Qué momentazo!

Hace exactamente un año, dándole vueltas a lo que podía hacer con su regalo y considerando las diferentes variables: niña, en esa edad que empieza a ser complicada y a la que no dedico nada de tiempo, a pesar de ser su madrina, opté por una solución distinta. Como si de una de mis 4 princess se tratara, Andrea y yo íbamos a hacer un mano a mano de compras. Y así lo hicimos, y el resultado fue muchísimo mejor de lo esperado! Recorrimos varias tiendas, nos probamos zapatos, faldas, pantalones y bufandas, compramos de todo y acabamos de tapas en la terraza del Turó, porque nosotras lo valemos!.

Y como las buenas costumbres no es sano perderlas, este año he optado por hacer lo mismo, con una pequeña diferencia, que es la que hace que mientras yo escribo en el sofá del salón, ella esté durmiendo arriba.

El plan era recogerla en casa de mi primo Pedro al salir del despacho, ella estaría jugando con Alex, mi otro sobrino (al que aún veo menos, si es que eso es posible) y llevármela a casa a cenar. De acuerdo al plan, salí de be a una hora prudente y fui a buscarla. Al llegar estaban tan monos los dos jugando con el ordenador y riéndose de cosas que sólo ellos entienden, que fui incapaz de separarlos, así que a los 10 minutos tenía en mi coche 2 bolsas de fin de semana y dos niños de 10 y 11 años con los cinturones abrochados y dispuestos a pasar un fin de semana bastante distinto, conmigo.

Sólo establecí una norma antes de poner rumbo a casa: Este fin de semana se hace lo que vosotros queráis. ¡Todavía oigo las carcajadas!.

10 y 11 años, viernes por la noche, libres de mamá y papá? Empezamos! Cena en el Pans, primeras risas y confesiones. Última sesión de cine, siguen las risas e incorporamos las chuches. Y llega la hora de darse una ducha, lavarse los dientes e irse a dormir, y esos dos monstruitos deciden que no quieren dormir solos y que mi cama es demasiado grande para mí, con lo que, como si de dos lagartijas se tratara, se escurren dentro de ella antes de que yo me dé ni cuenta. Horas más tarde, allí siguen.

Es sábado, hace sol, me he levantado temprano, a pesar de que me estuvieron explicando cosas del tipo "Marta, no se las puedes contar a nadie, eh, que esto son secretos!!", hasta las 2 de la mañana y me espera un buen día por delante. En una hora los despertaré comiéndomelos a besos y haciéndoles cosquillas, les haré el desayuno, dejaré a Alex con mi padre para que hagan cosas de chicos y me llevaré a Andrea a Barcelonear.

Se ha hecho mayor, creo que este año ya podemos ir a las mismas tiendas!

Monday, 1 October 2007

Ellas

Este fin de semana he celebrado oficialmente mis 29 primaveras - por mi situación personal se trataba de una ocasión especial y quería que esta vez fuera un cumpleaños diferente, en el que eran mis mejores amigas, las que recibían un regalo por mi parte, y no a la inversa.

El plan sobre el papel era realmente prometedor: mis 4 íntimas, sesión de relax y tratamientos en el Espacio Omm, mojtos en el Moo après masaje, cena en el Opium y bailoteos en Le Club. Suponía todo un revival de aquellas épocas de universidad en las que el Grupo Costa Este era una de las referencias de nuestro fin de semana. Fin de semana que, en muchas ocasiones, empezaba en miércoles con las Clorocopas :) y alargábamos hasta bien entrada la madrugada del domingo.

Si sobre el papel era bueno, haberlo vivido ha sido increible.

Las conozco desde hace años, a todas ellas de entornos diferentes (por orden cronológico): Anna apareció en mi vida en el instituto, Blanca en primer año de carrera, Inma en las clases nocturnas de inglés y por último, Estrella fue mi jefa hace unos años. Me preocupaba en cierto modo, aunque no quisiera reconocerlo, como encajarían entre ellas y tener que ocuparme constantemente de animar la conversación. Pero qué gran error el mío!

A pesar de las muchas diferencias, encajaron a la primera, encontraron nexos comunes entre ellas y compartieron momentos especiales de los que yo fui testigo en la distancia: ver como Anna y Blanca habían descubierto que tenían una cosa en común, que pocas personas sabemos, y que hablaban de ello abiertamente, sin darse cuenta de que desde dentro de la ducha yo las estaba viendo, o tener que ir a buscar a Inma y Estrella a la sala de gravitación porque se habían quedado allí poniéndose al día de sus cosas, o saber que se habían estado cruzando emails durante días para hablar de mi regalo, fueron situaciones que me hicieron emocionar. Al fin y al cabo, son mis mejores amigas y eso significa que son mis hermanas, mi familia.

Acabamos la noche anotando en nuestras agendas que los revival están bien, pero que los lugares del pasado en el pasado se tendrían que quedar (así que dudo mucho que nos vuelvan ver por Tuset en muuuucho tiempo), abrazándonos y prometiéndonos que lo repetiremos, porque fue una noche única, de la que guardaremos un recuerdo fantástico y al pensar en ella seguro que nos vendrá una sonrisa a la cara, y, como sucede con los grandes acontecimientos, siempre podremos decir: Nosotras estuvimos allí.

A vosotras, que sois de las pocas personas que leéis este blog, deciros que os quiero, que os agradezco todo lo que habéis hecho, y seguís haciendo por mí, desde hace muchos años, y sabed que hay pocas cosas mejores que vuestras risas, abrazos, confesiones, confidencias, amor y cariño sin límites.

Sinceramente, el mundo es un sitio mejor sabiendo que vosotras estáis en él y vuestros móviles en mi cabeza.

Un millón de gracias, niñas, sois las mejores.

Sunday, 23 September 2007

Un paso adelante

Que, como diría S, trata de como invertir la tendencia de las cosas.

Un fin de semana por el que sólo puedo dar GRACIAS por las decenas de llamadas y mensajes recibidos y por haber estado conmigo demostrándome que no sólo tenía por qué ser tan malo, sino que además, podía ser genial.

29, toma ya!

Friday, 21 September 2007

Sin orden y con concierto

22 de Septiembre. San Mauricio. Es el día 265 del año - al 2007 le quedan sólo 100 días de vida por delante. El primer día del otoño. El último día de Virgo. Estrenaron Lost hace ya 3 años. Inauguraron la línea 6 del metro de Valencia. Establecieron la primera República en Francia tras la Revolución. Se descubrió la penicilina. Mali consiguió la independencia. Georges azotó la República Dominicana. Murió Tino Casal. Nació Andrea Bocelli. Yo cumplo 29 años.

Cosas buenas, cosas tontas, tristezas, letras, alegrías, notas y frustraciones. Y sin embargo, mañana él cantará para mí, porque a pesar de que de sobras sé que soy la primera yo entendería que, un rato cada día, me engañara con cualquiera, me cambiara por cualquiera. Al fin y al cabo, una casa sin mí es una embajada...

Los cambios y la fotosíntesis

Llevo las caricias del sol marcadas en mi cuerpo, mi pelo refleja los brillos del atardecer en el Mediterráneo y mi sonrisa tiene el color de la noche de San Juan. El verano se despide de nosotros y a mí me deja impresa su marca en la memoria - un verano inolvidable, en lo bueno y en lo malo, que me ha enseñado muchas cosas y me ha dado fuerza y ánimos para seguir.

Soy la Marta de siempre, pero soy completamente distinta, he descubierto aspectos de mí que o no conocía o había olvidado y disfruto de placeres que no consideraba como tales. ¿Me sucederá mañana lo mismo con la celebración de mi cumpleaños?.

No pinta mal, lo que ya de por si es bastante malo porque me genera expectativas, y éstas, siempre son difíciles de satisfacer, pero los planes sobre el papel son excelentes: contar hormigas en las paredes, matar dos pájaros de un tiro, sabadear con ella, disfrutar de las mejores vistas leyendo el dominical de La Vanguardia y pensar que esto no ha hecho nada más que empezar.

la fiesta de verdad es el sábado que viene.

Tuesday, 18 September 2007

Bajo el signo de

Durante esta semana en la que el verano da sus últimos coletazos, aunque por las mañanas en Manresa no hace acto de presencia, y el otoño se hace el remolón, han nacido dos pequeñas personitas que vienen a alegrar el mundo de las personas que los rodean, y por tanto, el mío propio.

Ona y Héctor.

Para dar muestras evidentes del horóscopo bajo el que han nacido llegaron antes de tiempo en lo que a las semanas se refiere, ellos no esperaron a que sus respectivas mamás salieran de las cuentas esas que hacen los ginecólogos y modifican a su antojo a medida que las circunstancias van cambiando, y optaron por adelantarse 3 días, pero, a pesar de las prisas, y es lo que tiene ser virgo, tardaron una eternidad en abandonar el confortable y calentito útero materno.

"Salgo? No Salgo? Y si es pronto? Y si no está todo perfecto? ...ains, no sé..."

Dos Virgo de ascendentes muy distintos, ella Capricornio, Tierra, y él Acuario, Agua. Fuerza, honestidad y disciplina, todo ello aderezando el perfeccionismo y la absoluta necesidad de control que les otorga su signo zodiacal.

Como sea, tengo muchas ganas de que crezcan y de conocer a las maravillosas personas en las que, sé positivamente que, se convertirán.

Tuesday, 11 September 2007

A la vuelta de la esquina

Para aquellos catalanes que no hemos hecho puente, el día festivo de hoy, martes 11 de septiembre, se nos aparecía como algo agradable, porque coñe, siempre es guai no tener que ir a trabajar, pero con pocas ilusiones de "planazo" - al fin y al cabo, un día colgado en medio de la semana tampoco te da para mucho movimiento.

¡Pues soy una engañada! No sólo ha sido un lovely day con una excelente compañía sino que, además, he descubierto un sitio sorprendente al que yo sola jamás hubiera llegado.

Os daría más explicaciones, pero creo que nada de lo que escriba expresa lo increible de ese rincón, la sensación tan emocionante que tienes durante los primeros minutos de estar allí y la enorme sonrisa que te hace aparecer en la cara.


¿Es o no genial?

Monday, 10 September 2007

La sabiduría de la vejez

"Me encantaba aquel anuncio que se emitía en TVE en las pausas publicitarias de las pelis. Aquel, en el que una pareja, chico y chica, se encontraban avanzando por un pasillo de su casa. Llegado él a su altura, con un dedo acariciaba la mano de ella sin detener ninguno de los dos su marcha. Ambos seguían su camino, uno hacia el salón, otro quizás hacia la cocina, pero en aquel lugar y en aquel momento, el tiempo se detuvo para los dos. Yo quiero enamorarme así."

Si es que a pesar de la piel de bruja, la lengua bífida y el, ya evidente y popular, mal pulso, no dejo de ser una llorona sentimentaloide incapaz de resistirse a algo así...

Dream, dream, dream...

la isla
el sitio
el momento
la música
la magia
la compañía
la amistad
el cariño
la generosidad
la entrega
el agradecimiento.

El momento de las explicaciones

¿por qué?

1. Es un blog, no un arma de destrucción masiva.
2. El momento crítico ha pasado - Time to come back
3. Restyling - Porque no sólo he perdido a S en el proceso.

¿ahora qué?

1. Yo


Once upon a time...

Esta es la historia de un cuento que no tiene un final feliz, a diferencia de lo que le pasó a Dorothy, a mí me atacaron las brujas de los puntos cardinales y poco importó que llevara chapines rojos o que las baldosas fueran verdes o amarillas, de un soplido, como si de la casa de Los 3 Cerditos se tratara, todo se vino abajo....Sí, debía ser la casa de uno de los cerditos perezosos, porque no resistió el azote del viento.

Hace años aprendí algo en lo que nunca he dejado de creer:

"Las cosas nunca pasan porque si".

Pienso aferrarme a esa idea como a un clavo ardiendo y seguiré adelante viviendo cada día como una nueva aventura, que la vida es el regalo más valioso, y a mí me enseñaron a ser agradecida.