es muy difícil destacar en la historia sobre la alargada la sombra de 20 poemas de amor y una canción desesperada...
Thursday, 28 February 2008
Negro y amarillo
Wednesday, 27 February 2008
Febrero del 41
Hoy hace 67 años que nació el señor Gregorio.
Se le notan esos 67 años en las manos, en la voz, en la falta de pelo, en su mente, en el movimiento de su cuerpo y, últimamente, se le notan mucho esos años en los ojos y los suspiros.
Está viviendo los que probablemente sean los 3 peores años de su vida. Él, que de joven pasó frío, hambre y penurias es ahora, que no le falta de nada, cuando siente que todo le sobra y en su fuero interno estoy segura de que desea cerrar los ojos, regresar a esos años de necesidad y ver como la sonrisa y la alegría vuelven a su cara, hoy triste.
No es feliz y me resigno a pensar que será así durante los próximos años, no quiero creer que no tiene solución, que ese sentimiento se prolongará hasta el último de sus días, no quiero creerlo porque es mi padre, le adoro, y sé que lo que está viviendo no es vida.
Hoy cumple 67 años y aunque él nada sabe de blogs, postales virtuales e internet, hoy es su cumpleaños y yo quiero felicitarlo.

Se le notan esos 67 años en las manos, en la voz, en la falta de pelo, en su mente, en el movimiento de su cuerpo y, últimamente, se le notan mucho esos años en los ojos y los suspiros.
Está viviendo los que probablemente sean los 3 peores años de su vida. Él, que de joven pasó frío, hambre y penurias es ahora, que no le falta de nada, cuando siente que todo le sobra y en su fuero interno estoy segura de que desea cerrar los ojos, regresar a esos años de necesidad y ver como la sonrisa y la alegría vuelven a su cara, hoy triste.
No es feliz y me resigno a pensar que será así durante los próximos años, no quiero creer que no tiene solución, que ese sentimiento se prolongará hasta el último de sus días, no quiero creerlo porque es mi padre, le adoro, y sé que lo que está viviendo no es vida.
Hoy cumple 67 años y aunque él nada sabe de blogs, postales virtuales e internet, hoy es su cumpleaños y yo quiero felicitarlo.
Monday, 25 February 2008
112
Los elementos de llamada en caso de auxilio son una constante en la historia: fuego en las cimas más altas de un país, palomas mensajeras portando su pequeño pergamino atado a la pata, emisarios al galope atravesando llanuras o el sonido del mismísimo Cuerno de Gondor.
Pero yo vivo en un segundo, las palomas me dan asco, en mi pequeño pueblo no hay llanuras por las que galopar y no tengo suficiente confianza con Boromir para pedirle su cuerno, así que en caso de necesidad sólo me queda el teléfono.
El problema es que "yo no necesito ayuda, sóc forta" y de ahí que el mérito de mis salvadores sea mayor.
Esos salvadores me conocen muy bien, tanto que les basta oir un "estoy bien, no te preocupes, ya hablaremos mañana" por mi parte para que las montañas prendan en llamas, las palomas sobrevuelen la ciudad, se provoque una estampida de caballos y respecto el cuerno? pues sin cuerno, que para eso no se me ocurre nada :).
Mi Estrella y su partenaire, una vez más, acudieron este fin de semana a una llamada de socorro que, como siempre, yo no hice, y de ahí el valor de la misma.
Amaneció un día gris en la ciudad condal, de esos que te inspiran mantita, sofá y miserias compartidas con el sofá y lo último en que piensas es en pasar el día en el puerto. Pero un plan es un plan y cancelarlos está feo, así que la pumpkin y yo, como un buen par de grumetes, pusimos rumbo al Antares.
Un día relajado, sin importar que fuera gris, de risas, buena comida, buen vino, compartir cama y muchos gossips. Creo que Julian, a pesar de ser su partenaire, es el único hombre con el que he compartido cama durante horas en los últimos meses. Si en verano mi pequeña cama era suficiente para poder ver una peli los 3 juntos, ver una en la suya ayer fue como estar en una piscina olímpica!
A medida que se hacía de noche y empezamos a encender las luces del Antares me venía más a la mente el recuerdo del verano y sus noches eternas anclados en las calas del paraíso. Esas calas donde los zapatos y los peines no existían, las preocupaciones y el dolor parecían más pequeños y donde los relojes y las prisas de la vida peninsular creíamos que no podían alcanzarnos. Ayer sentí exactamento lo mismo y me gustan mucho esas sensaciones.
Preparar las cosas para marcharnos a casa me recordó los fines de semana de hace mil años en Corbera cuando el domingo por la noche recogíamos todo para volver a la ciudad. El puerto, los sonidos, los olores y el barco, me recordaron el último verano. La mezcla de recuerdos me hizo sentir cómoda, en casa, en familia y ese sentimiento es capaz de aniquilar al más terrible de los trenes.
El tren salió de Sants. Yo estaba en Port Vell.
Pero yo vivo en un segundo, las palomas me dan asco, en mi pequeño pueblo no hay llanuras por las que galopar y no tengo suficiente confianza con Boromir para pedirle su cuerno, así que en caso de necesidad sólo me queda el teléfono.
El problema es que "yo no necesito ayuda, sóc forta" y de ahí que el mérito de mis salvadores sea mayor.
Esos salvadores me conocen muy bien, tanto que les basta oir un "estoy bien, no te preocupes, ya hablaremos mañana" por mi parte para que las montañas prendan en llamas, las palomas sobrevuelen la ciudad, se provoque una estampida de caballos y respecto el cuerno? pues sin cuerno, que para eso no se me ocurre nada :).
Mi Estrella y su partenaire, una vez más, acudieron este fin de semana a una llamada de socorro que, como siempre, yo no hice, y de ahí el valor de la misma.
Amaneció un día gris en la ciudad condal, de esos que te inspiran mantita, sofá y miserias compartidas con el sofá y lo último en que piensas es en pasar el día en el puerto. Pero un plan es un plan y cancelarlos está feo, así que la pumpkin y yo, como un buen par de grumetes, pusimos rumbo al Antares.
Un día relajado, sin importar que fuera gris, de risas, buena comida, buen vino, compartir cama y muchos gossips. Creo que Julian, a pesar de ser su partenaire, es el único hombre con el que he compartido cama durante horas en los últimos meses. Si en verano mi pequeña cama era suficiente para poder ver una peli los 3 juntos, ver una en la suya ayer fue como estar en una piscina olímpica!
A medida que se hacía de noche y empezamos a encender las luces del Antares me venía más a la mente el recuerdo del verano y sus noches eternas anclados en las calas del paraíso. Esas calas donde los zapatos y los peines no existían, las preocupaciones y el dolor parecían más pequeños y donde los relojes y las prisas de la vida peninsular creíamos que no podían alcanzarnos. Ayer sentí exactamento lo mismo y me gustan mucho esas sensaciones.
Preparar las cosas para marcharnos a casa me recordó los fines de semana de hace mil años en Corbera cuando el domingo por la noche recogíamos todo para volver a la ciudad. El puerto, los sonidos, los olores y el barco, me recordaron el último verano. La mezcla de recuerdos me hizo sentir cómoda, en casa, en familia y ese sentimiento es capaz de aniquilar al más terrible de los trenes.
El tren salió de Sants. Yo estaba en Port Vell.
Wednesday, 20 February 2008
Sésamo con chocolate
Te quedas en la oficina hasta tarde porque tienes bastante lío y a última hora, cuando ya estás a punto de apagar el ordenador, recoger el bolso y salir por la puerta porque te esperan en el gimnasio, una persona con la que no tienes demasiado trato te pide un favor.
Sabes que es una cosa que te va a llevar un buen rato, oyes a otras personas que le han dado excusas de lo más egoistas, ves su cara de preocupación, te pones en su lugar y te quedas. Al final no es tanto rato, y tampoco has sido de tanta ayuda y en media hora te puedes ir y seguir con tus planes para esa tarde.
Esta mañana ha dejado un paquete de croissants recién hechos sobre mi mesa, en agradecimiento por mi ayuda de ayer.
Sabes que es una cosa que te va a llevar un buen rato, oyes a otras personas que le han dado excusas de lo más egoistas, ves su cara de preocupación, te pones en su lugar y te quedas. Al final no es tanto rato, y tampoco has sido de tanta ayuda y en media hora te puedes ir y seguir con tus planes para esa tarde.
Esta mañana ha dejado un paquete de croissants recién hechos sobre mi mesa, en agradecimiento por mi ayuda de ayer.
Definitivamente, she made my day.
Tuesday, 19 February 2008
Más allá de los comentarios
No es una même, pero hay preguntas que necesitan respuestas y refleXión por mi parte...
¿Qué dejaría? - Un sitio que me gustaba, mucho, y por el que he pagado un alto precio. Un ambiente que me consume y una vida relajada económicamente hablando. Una presión hacia mi persona, no como profesional sino como ser humano, que nadie tendría que soportar.
¿Quiero seguir con lo que dejaría? - Hay pocas razones por las que seguir en ello, pero un par de ellas tienen un peso considerable, aunque no suficiente, para plantearme seguir como una opción a medio - largo plazo.
¿Quiero cambiar? - Se juntan los motivos de la respuesta anterior pero debo admitir que sí, que necesito energía, ilusión, ganas de conducir los 60 kilómetros de cada mañana y no sé si soy capaz de encontrarla aquí de nuevo. No obstante, sin prisa.
¿Sirvo para algo mas? - Sí, seguro que sí. Quizás el belovely project me queda grande o directamente no encajo en él, no lo sé, pero quien no se arriesga no llega a nada en esta vida. Es una sabia lección de mi madre que, además, siempre dice que cuando una puerta se cierra, otra se abre.
¿Por qué no cambio? - Porque lo que el miércoles pasado fue un sí rotundo, el viernes pasó a ser una incógnita de nuevo, y así seguimos a día de hoy. Y de hecho, así seguiremos, porque parece que tampoco es hoy el día de las respuestas. Estoy algo cansada.
¿Porque no puedo o porque no quiero? - En el tema de las muñecas rusas modernas, porque ahora mismo no sé si puedo, la incertidumbre de la que hablábamos. Querer? Querría, pero no a cualquier precio.
A pesar de querer, siento que tras estos días de nervios, cambios, dimes y diretes, parece que la ilusión se evapora, el agobio puede con ella, y va apagando su brillo, y no quiero subir al tren con ese sentimiento. Soy una persona activa y tremendamente positiva y necesito que el ánimo me acompañe en este viaje, junto con la pasión, las ganas y las mariposas en la boca del estómago - no tener tiempo, ni ganas, de enamorarme, hace que necesite otras cosas que me aporten esa sensación y un proyecto que supone un gran reto es casi una garantía de ello aunque ahora mismo, éste, no lo siento así.
Creo tener los ojos abiertos, estar despierta ante la realidad que veo frente a mí, pero no sé si soy realmente objetiva ante ella. Me has hecho pensar acerca de los pequeños engaños que mi mente puede estar fabricando y creyéndose a pies juntillas y me asusta.
¿Personas que me van bien? Sí, las hay y las adoro. Me permiten pasar del día más oscuro a la noche más clara. Es curioso como un nestea puede devolver la tranquilidad a tus sueños después de un mes de despertares de madrugada, ansiedad y pesadillas.
¿Personas que no me van tan bien? También existen, sí. Consumen mi energía y me hunden en el pozo de la más absoluta incomprensión. Aunque si te paras a pensar ¿no es culpa mía, porque soy yo la que se lo permito?.
Sea como sea seguiré adelante - hace tiempo que tuve la suerte de encontrar mi camino y a mí misma sobre él, y no estoy dispuesta a perder(lo)(me).
¿Qué dejaría? - Un sitio que me gustaba, mucho, y por el que he pagado un alto precio. Un ambiente que me consume y una vida relajada económicamente hablando. Una presión hacia mi persona, no como profesional sino como ser humano, que nadie tendría que soportar.
¿Quiero seguir con lo que dejaría? - Hay pocas razones por las que seguir en ello, pero un par de ellas tienen un peso considerable, aunque no suficiente, para plantearme seguir como una opción a medio - largo plazo.
¿Quiero cambiar? - Se juntan los motivos de la respuesta anterior pero debo admitir que sí, que necesito energía, ilusión, ganas de conducir los 60 kilómetros de cada mañana y no sé si soy capaz de encontrarla aquí de nuevo. No obstante, sin prisa.
¿Sirvo para algo mas? - Sí, seguro que sí. Quizás el belovely project me queda grande o directamente no encajo en él, no lo sé, pero quien no se arriesga no llega a nada en esta vida. Es una sabia lección de mi madre que, además, siempre dice que cuando una puerta se cierra, otra se abre.
¿Por qué no cambio? - Porque lo que el miércoles pasado fue un sí rotundo, el viernes pasó a ser una incógnita de nuevo, y así seguimos a día de hoy. Y de hecho, así seguiremos, porque parece que tampoco es hoy el día de las respuestas. Estoy algo cansada.
¿Porque no puedo o porque no quiero? - En el tema de las muñecas rusas modernas, porque ahora mismo no sé si puedo, la incertidumbre de la que hablábamos. Querer? Querría, pero no a cualquier precio.
A pesar de querer, siento que tras estos días de nervios, cambios, dimes y diretes, parece que la ilusión se evapora, el agobio puede con ella, y va apagando su brillo, y no quiero subir al tren con ese sentimiento. Soy una persona activa y tremendamente positiva y necesito que el ánimo me acompañe en este viaje, junto con la pasión, las ganas y las mariposas en la boca del estómago - no tener tiempo, ni ganas, de enamorarme, hace que necesite otras cosas que me aporten esa sensación y un proyecto que supone un gran reto es casi una garantía de ello aunque ahora mismo, éste, no lo siento así.
Creo tener los ojos abiertos, estar despierta ante la realidad que veo frente a mí, pero no sé si soy realmente objetiva ante ella. Me has hecho pensar acerca de los pequeños engaños que mi mente puede estar fabricando y creyéndose a pies juntillas y me asusta.
¿Personas que me van bien? Sí, las hay y las adoro. Me permiten pasar del día más oscuro a la noche más clara. Es curioso como un nestea puede devolver la tranquilidad a tus sueños después de un mes de despertares de madrugada, ansiedad y pesadillas.
¿Personas que no me van tan bien? También existen, sí. Consumen mi energía y me hunden en el pozo de la más absoluta incomprensión. Aunque si te paras a pensar ¿no es culpa mía, porque soy yo la que se lo permito?.
Sea como sea seguiré adelante - hace tiempo que tuve la suerte de encontrar mi camino y a mí misma sobre él, y no estoy dispuesta a perder(lo)(me).
Friday, 8 February 2008
Tuesday, 5 February 2008
Saturno pasa por Virgo
No soy nada dada a ofrecer explicaciones. Me gusta pensar que este es mi blog, que en él escribo lo que quiero - cuando quiero y que si hay temas que no se entienden es porque he querido que así sea. Pero tiene que haber una excepción que confirme la regla, o un par de ellas, y hoy se da el caso.
Ayer pasé un día horrible, agobiada, frustrada, impotente...un desastre! Recibí una llamada de la bear's factory confirmándome la noticia que llevaba varias semanas esperando e informándome de que existía un pequeño imprevisto que suponía un handicap para mí. Visto en perspectiva (qué fácil decirlo ahora!!) era un handicap salvable, que me haría pensar un poco más para lograrlo, pero con esfuerzo acabaría siendo asequible y que, ni mucho menos, era el iceberg que hundió al Titanic! - y allí estaba yo con el chaleco salvavidas y el violín preparado para tocar en cubierta...
Con la perspectiva por montera puedo decir que hoy estoy bien. Agotada porque no he podido pegar ojo en toda la noche, pero bien. Y no sólo estoy bien, y de ahí la necesidad de dar explicaciones, es que estoy muy bien y tremendamente agradecida.
A ti que te tengo a un click en el enter desde hace muchos años y crees que sufro y por ello tú también sufres. A ti que viniste a mi rescate olvidando tus graves problemas para dedicarte a reflexionar sobre los míos, cuando estos eran en comparación banales. A ti que esperaste una fría hora por compartir escasos minutos conmigo y que, además, esta tarde me mirabas con los ojos demasiado brillantes para lo que en ti es habitual. A ti que me has ofrecido lo que tienes, y más, sin pedir explicaciones y con todo el amor del mundo. A ti que has visto mi necesidad de hablar a pesar de no saber quienes somos y me has brindado tu tiempo. A ti que no sé quien eres pero me ofreces tu apoyo anónimo.
Ayer pasé un día horrible, agobiada, frustrada, impotente...un desastre! Recibí una llamada de la bear's factory confirmándome la noticia que llevaba varias semanas esperando e informándome de que existía un pequeño imprevisto que suponía un handicap para mí. Visto en perspectiva (qué fácil decirlo ahora!!) era un handicap salvable, que me haría pensar un poco más para lograrlo, pero con esfuerzo acabaría siendo asequible y que, ni mucho menos, era el iceberg que hundió al Titanic! - y allí estaba yo con el chaleco salvavidas y el violín preparado para tocar en cubierta...
Con la perspectiva por montera puedo decir que hoy estoy bien. Agotada porque no he podido pegar ojo en toda la noche, pero bien. Y no sólo estoy bien, y de ahí la necesidad de dar explicaciones, es que estoy muy bien y tremendamente agradecida.
A ti que te tengo a un click en el enter desde hace muchos años y crees que sufro y por ello tú también sufres. A ti que viniste a mi rescate olvidando tus graves problemas para dedicarte a reflexionar sobre los míos, cuando estos eran en comparación banales. A ti que esperaste una fría hora por compartir escasos minutos conmigo y que, además, esta tarde me mirabas con los ojos demasiado brillantes para lo que en ti es habitual. A ti que me has ofrecido lo que tienes, y más, sin pedir explicaciones y con todo el amor del mundo. A ti que has visto mi necesidad de hablar a pesar de no saber quienes somos y me has brindado tu tiempo. A ti que no sé quien eres pero me ofreces tu apoyo anónimo.
Monday, 4 February 2008
Pañuelos desde el arcén
Verte en la necesidad de renunciar a un sueño porque no encaja en tu realidad es una de las cosas más duras que me ha pasado en los últimos tiempos.
Se supone que debería estar feliz porque tengo billete para ese tren y eso es lo más importante, pero no soy capaz, desde que esta mañana lo he sabido no he parado de plantear escenarios, posibilidades, analizar los pros y los contras y al final, con el resultado en la mano, me queda una sensación de vacío, impotencia y ansiedad que no esperaba que esta situación me hiciera vivir.
¿Dejarlo pasar y arrepentirme toda la vida? ¿Dejarlo pasar intentando convencerme de que no es LA oportunidad y que ésta ya llegará? ¿Renunciar a mi vida e independencia? ¿Renunciar a convicciones y principios?...
Se supone que debería estar feliz porque tengo billete para ese tren y eso es lo más importante, pero no soy capaz, desde que esta mañana lo he sabido no he parado de plantear escenarios, posibilidades, analizar los pros y los contras y al final, con el resultado en la mano, me queda una sensación de vacío, impotencia y ansiedad que no esperaba que esta situación me hiciera vivir.
¿Dejarlo pasar y arrepentirme toda la vida? ¿Dejarlo pasar intentando convencerme de que no es LA oportunidad y que ésta ya llegará? ¿Renunciar a mi vida e independencia? ¿Renunciar a convicciones y principios?...
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