Tuesday, 30 December 2008

Lactosa y cafeína

Este último ha sido un trimestre diferente, perder el trabajo me ha hecho verme en situaciones en las que, de otro modo, creo que nunca me hubiera planteado. Y de todo se aprende.

El primer mes fue bueno, buenísimo. Tenía millones de cosas por hacer y todo me hacía ilusión, salir, quedar para comer, hacer recados, quedar para cenar, volver a salir, ir al gimnasio, viajar, salir una vez más...lo dicho, buenísimo y lo disfruté intensamente.

El segundo mes llegó de la mano del otoño, la euforia por hacer cosas se iba diluyendo y la ilusión se escondía por los rincones de algunos días de la semana. Mi cuerpo se acostumbró al nuevo horario, dejé de despertarme a las 7 de la mañana día sí, día también y mi carácter habitualmente optimista se acortaba, igual que se acortaban los días a eso de las 6 de la tarde.

El tercero, a pesar de ser mi número, ha sido muy duro, el más duro, y si eres yo y no te gusta preocupar a tu gente y hacerlos sufrir, aún es peor porque te encierras en casa, en tu mundo, no tienes ganas de hablar, porque cuando hablas estás fingiendo, no tienes ganas de arreglarte, porque para qué, si no me va a ver nadie, no tienes ganas de salir, porque sientes que todo el mundo tiene una vida y tú eres un parásito social, no tienes ilusión por nada, nada te parece bien y nada te hará reconocerlo en voz alta.

En plena depresión anímica, que no física ni mental porque en mi caso siempre se ha tratado de un problema circunstancial que a la larga tendría solución, y después de haber llegado a lo que, para mí, es el fondo, salí a desayunar un día hace un par de semanas a la panadería en la que desayuna mi madre con sus amigas.

Me gustan las amigas de mi madre, me conocen hace muchos años y están al corriente de todo, por lo menos de todo lo que es socialmente aceptable, de mi vida - que ya se ocupa mi madre de ello... - y siempre tienen alguna ocurrencia que me hace reir a pesar del frío y de las horas que son cuando ellas desayunan.

Si algo de las mañanas me gusta más que ellas son sus nietos y sobrinos pequeños. Sus familias han crecido, pero ellas son mujeres de costumbres y a las 9 de la mañana empujando cochecitos cargados de niños abrigados como esquimales, están en el Pascual (la panadería en cuestión).

A pesar de no ser niñera, y a riesgo de parecer una pesada tanto link en una misma entrada, en ese grupo de madres, ahora tías y abuelas, y pequeños, hay uno en concreto, que nos, me, tiene robado el corazón.

Se llama David, tiene 3 años y hace un par de semanas, el día en que mi yo sin ilusión bajó a desayunar, él estaba allí. Parloteaba acerca de los Reyes Magos, registraba nuestros bolsos en busca de bolígrafos y papeles que poder pintorrejear y sembraba, si es que aplica ese verbo en este caso, el contenido de todos los azucarillos que encontraba en las mesas. David es precioso y, con diferencia, el niño más ocurrente con el que me he encontrado en mi vida.

Él sabe que Gabi, una de las mujeres del grupo, es su tía, y que vive con ella porque papá trabaja todos los días, mamá está enferma y no pueden hacerse cargo de él y, Gabi es siempre, sin excepción, Tía Gabi para él. Pero como toda regla hay una excepción que la confirma, y David llama mamá a Gabi, cuando ésta va por la tarde a recogerlo al colegio. Él no quiere ser distinto, las mamás van a buscar a sus hijos, y a él le gusta sentirse así.

David es hijo de padre africano y madre española y tiene el color de piel más bonito de este mundo, un café con leche oscuro que le hace único entre un millón. Él no quiere ser distinto, los niños de su colegio son blancos y "tía Gabi, ¿a que yo soy blanco?".

Ya no os extrañará cuando leáis que David este año escribió una carta a los Reyes en las que pedía un coche, un camión, un cuento, una pelota, una bicicleta y "tía Gabi, yo quiero un traje de médico pá arreglá pershona".

Queridos Reyes Magos, es una Navidad atípica para mí y sólo quiero pediros una cosa: quiero recordar a cada instante la ilusión que sentí al oir esas palabras.

Con eso me basta para ser feliz.

Monday, 1 December 2008

Guinness fashionista

Viniendo de parte de dos de mis bloggers favoritos, él y ella, y tratando un tema como la moda, ¿cómo iba a resistirme yo a hacer este meme?.

_¿cuál es la prenda más absurda que te has comprado?
Una camiseta de D&G negra con un mickey mouse estampado rollo envejecido. No sé en qué momento de mi vida estaba yo como para creer que cabría allí dentro. Eso sí, es preciosa y si algún día me hago una reducción de pecho, va a ser LA camiseta.

_¿cuál ha sido tu compra-devolución más rápida?
Hace unas semanas en Uterqüe para mi amiga María. Le compré unos zapatos, me fui con ellos envueltos de regalo y cuando estaban a punto de cerrar las tiendas, 09.25 pm, me llamó su marido confirmando que me había equivocado de talla. Tacones para que os quiero y carrera Paseo de Gracia arriba cargada con mil bolsas.

Para mí...suelo cambiar pocas cosas, pero esta temporada mi madre me regaló un vestido preciosamente inútil de Purificación García que cambié a las 2 semanas por el vestido de oficina más sexy del mundo de la misma diseñadora y que, precisamente, he estrenado hoy.

_¿la compra más barata que mejor resultado te ha dado?
Un top lencero negro de la colección del 2004 de Karl Lagerfeld para H&M. Me costó cuatro duros, es precioso y, aunque parezca mentira, sigue estando perfecto a día de hoy a pesar de las muchas noches locas que ha compartido conmigo.

_¿la compra más cara que peor resultado te ha dado?
No me pasa demasiado, pero tengo un vestido de Armani Jeans de lana azul que a la segunda puesta tenía culeras, algo muy típico en los vestidos de lana de mujeres que conducen habitualmente, aunque no a la segunda puesta!, y lleno de bolas repugnantes, que ni los jerseis más malos de Zara. Sigue en el armario por respeto a Giorgio, que si no, ya estaba en una bolsa negra camino de la parroquia.

_para terminar, ¿tu prenda-record, de la que tienes más unidades?
¿Los zapatos cuentan? Si es así, ganan por goleada porque estamos hablando de un número de 3 cifras. Si no, soy de la opinión que nadie tiene suficientes camisas blancas. Si no recuerdo mal, porque me da pereza subir a mi habitación a contarlas, debo tener unas 12 y no se acaba ahí, porque aún no he encontrado la camisa blanca perfecta. Estoy en ello.

ahora que me he puesto, me quedo con ganas de más!

Saturday, 29 November 2008

Igualito que los peces

"Vaqueros oscuros, una camisa azul con corazoncitos y cuando llegué estabas fuera hablando por teléfono".

Tengo memoria fotográfica y puedo recordar fácilmente escenas de ese estilo. Recuerdo ropa, posiciones físicas, localizaciones y un sinfín de detalles sin la menor importancia pero que, si estás hablando con alguien de ese momento concreto, dotan a tus recuerdos de mayor riqueza y exactitud y hace que, en general, las personas se asombren.

Me sucede lo mismo con secuencias de números. Me sé prácticamente todos los teléfonos de mis amigos, muchas matrículas de coches actuales y de los últimos años, números de dni o fechas concretas. La memoria numérica es distinta, porque a diferencia de en la fotográfica, cuando recuerdo números no visualizo una imagen, como en el caso de la ropa, sino que oigo en mi cabeza una cancioncilla con el número, cuya letra y la forma en que ésta está escrita es la forma en la que la memoricé, y es la única manera en la que puedo recuperar esos datos. Me sé el dni de mi padre en modo x millones x cientos mil x unidades y soy incapaz de verbalizarlo en otro formato sin verlo antes por escrito. Ya, muy útil saberse el dni de un padre...

Teniendo una memoria prodigiosa para algunas cosas, no había llegado a percibir las carencias en otros campos, y desde hace unos meses, veo que así es. Mi memoria tiene defectos.

El famoso facebook, o gran hermano de las redes sociales, me ha hecho reencontrarme con amigas de mi infancia; recibo solicitudes de amistad por su parte, nombres que no me suenan y caras a las que no sé ubicar en mi cerebro y pasan días en los que la solicitud queda pendiente por sentirme así. Con esos días descubro que los años también han pasado para ellas y los nombres largos, en ocasiones, e incómodos que les pusieron sus padres, ellas los acortan y a mí me pierden.

Las niñas del colegio cuelgan fotografías de excursiones, excursiones que yo no recuerdo, hablan de cosas que nos pasaban, cosas que tampoco recuerdo, y aportan detalles que ya le gustaría a mi memoria "prodigiosamente" selectiva, recordar. Y es que quizás no es tan prodigiosa.

Lo curioso es que los años han pasado y yo sigo recordando situaciones de épocas anteriores a las que ellas cuentan, y posteriores a las mismas, pero tengo huecos de memoria secos que necesitan ser regados para que se activen y vuelvan a brotar.

Hace más de 16 años que no las veo.

el 27 de diciembre, toca poda y resiembra.

Friday, 28 November 2008

Mi propuesta de BSO



feliz no cumpleaños, abuelo

Wednesday, 26 November 2008

Home sweet home

_casi una semana después.
_casi con 3 kilos menos.
_casi teniendo una nueva alergia a un medicamento.
_casi necesitando un reemplazo de nariz.
_casi habiendo acabado con los stocks de celusosa del primer mundo.
_casi luciendo el mismo tono facial que la momia de Tutankamon.

he vuelto a mi casa

_casi muero congelada al entrar.
_casi no recordaba que la ropa no se lava sola.
_casi no sabía como hacerme un zumo de naranja por la mañana.
_casi olvido que los platos no avanzan de forma automática y en fila hacia el lavavajillas.
_casi me quemo por la falta de práctica al calentar una lasaña.
_casi mato a mi adsl por sobrecarga.

¿sabré despertarme mañana sin el dulce susurro en mi oreja y las caricias en el pelo?

casi que no lo sé

Wednesday, 19 November 2008

Marmalade


she's gorgeous

Cásate conmigo

"No recuerdo la sensación de estar enamorada" - by me, september 3rd.

El paseante ha inspirado esta entrada, le he "usurpado" el título de la misma y me ha hecho reflexionar acerca del amor y el enamoramiento. Al ponerme a ello, inmediatamente me han venido a la cabeza infinidad de momentos durante estos últimos meses, semanas, días, en los que realmente me he sentido enamorada.

Porque si enamorarse es como dice la RAE, excitar en alguien la pasión del amor, prendarse de amor de alguien o aficionarse a algo, debo admitir ser la persona más enamoradiza del mundo, aunque, como dice Estrella, mis enamoramientos a veces no duren más de 3 minutos.

Qué le voy a hacer, yo soy así y me gusta comerme mis propias palabras con patatas.

Una llamada inesperada a altas horas de la noche, una mirada cómplice con un desconocido cruzando Paseo de Gracia, una niña preciosa que me alarga su mano para ayudarla a subir un escalón demasiado alto para ella, un cumplido inesperado, un piropo divertido, una piruleta escondida dentro de mi bolso, un blog escrito de la forma más maravillosa, un beso apasionado en el momento menos esperado, una pintada en la pared, un libro viejo encuadernado a mano y descubierto por casualidad en el fondo de una, también vieja, librería.

3 minutos, 3 días, 3 años...
enamoramiento en estado puro.

Tuesday, 18 November 2008

Parte de mí



happy birthday MM!

Monday, 3 November 2008

Desconectada con cobertura

Después de poco más de tres meses, y tras una llamada de casi una hora con el servicio técnico, desde la casa de las manzanas me han confirmado la temida noticia: mi iphone ha muerto.

No sin batería, no se me ha caído, no lo he sumergido, no me lo han robado, no lo he perdido, no nada de nada, sólo se ha muerto. Estaba bien y al momento, ha dejado de estar.

Cuando llegó a mí decidí convertirme en un ser práctico, optimizar sus servicios y eliminar todos los aparatos existentes ya en mi vida y que realizaran funciones que el iphone aglutinaba dentro de él.

Sin ningún dolor en mi corazón, le dije adiós a la agenda de teléfonos, hasta ese momento siempre había llevado una agenda física paralela, a la agenda de eventos&cosas varias, y al sacar la antigua agenda de mi bolso el estado de mi espalda mejoró considerablemente, al despertador en la mesilla de noche, y de ese modo pude volver a dormir bien, a mi libreta+boli para ocurrencias e ideas, que me garantizó la anotación segura de las ideas ya que mis bolsos tienen la fea costumbre de alimentarse de mi bolis y nunca están cuando los necesitas, al tom tom, con lo que empecé a llegar sin problemas a los sitios ya que sólo tenía que ocuparme de cargar una batería (y nunca era la del tom tom), y a mi ordenador, porque chequear el correo desde cualquier sitio es algo a lo que todos nos acostumbramos en un momento.

Esta tarde he pasado 4 horas sin teléfono y durante ese tiempo he ido a una tienda movistar y a una apple, me he leído internet entero, o por lo que he tardado en hacerlo al menos habré leído el 90%, he tenido que buscar una cabina para llamar a la persona con la que había quedado para comer, he vuelto a casa, como alma que lleva el diablo y saltándome mi clase de spinning, para buscar un teléfono antiguo al que urgentemente ponerle la sim, fuera a ser que me tuviera que llamar Obama y yo no estuviera disponible..., me he leído el 10% restante de internet, he marcado en el calendario, físico y con boli, los días que tardarán en enviarme un iphone operativo, he informado a mis allegados de mi tremenda desgracia, y he criado un principio de úlcera de estómago vinculada directamente a un amago de crisis de ansiedad por el sentimiento de estar desconectada y sentirme al otro lado de la brecha digital.

La gente va a terapia por cosas menos importantes.

Saturday, 1 November 2008

Constelación familiar

Me han preguntado cientos de veces cómo pasó, cientos de veces he hecho un resumen de los acontecimientos y al finalizar siempre he dado la misma respuesta: No lo sé, y, cientos de veces equivalentes, he intentado recordar aquellos momentos vividos hace ya 4 años.

No sé como llegó a convertirse en una de las personas más importantes de mi vida, ella, la que durante mucho tiempo, tan mal me había hecho sentir. No sé en que momento cambiaron el guión de nuestra historia y se convirtió en lo que hoy es y no sé a quien debo dar las gracias por ello. Pero gracias.

Me tendió su mano en el momento en el que más la necesitaba, sin necesidad de respuestas ni explicaciones y hoy, que ya no es necesaria, esa mano sigue ahí.

Nunca pide nada para ella y es capaz de darte el mundo envuelto en un abrazo, me entiende mejor que muchos, me conoce mejor que la mayoría y, aún así, con mis millones de defectos, me quiere.

El cielo, mi cielo, no sería lo mismo sin esa Estrella.

Monday, 13 October 2008

Divorcio express

Yo era súper fan de la justicia vital. Tú haces A, siendo A siempre algo que no acaba de estar del todo bien, y la vida te responde con B, siendo B algo que no acaba de gustarte del todo. Y así, el mundo sigue girando y se mantiene el equilibrio.

A principios de verano hice una pequeña A, una pequeña mentirijilla sin importancia que tuve que emplear por razones más que justificadas y que ya no vienen al caso, y la vida, muy maja ella, me soltó un B en todos los morros, nunca mejor dicho, en forma de dolor de muelas en pleno mes de agosto en Mallorca, con el motor del dingui estropeado y sin medio de transporte terrestre.

Yo era súper fan de la justicia vital porque creo que en el fondo es como yo, no tiene medida, o por lo menos, en agosto no sabía de ella...

A pesar de los más que evidentes handicaps, quiso el señor de las barbas y la túnica blanca, que mi hermana mayor fuera una persona práctica y con recursos y localizara un dentista operativo a una distancia relativamente alcanzable.

Aquí es donde la justicia vital y yo rompimos nuestro compromiso, porque si hay algo que me aterrorice en este mundo es ir al dentista y, mucho más, cuando se trata de un dentista al que no conozco y que me mira con cara de susto al ver mi muela perjudicada mientras va resoplando sonoramente.

En ese momento recordé ser persona de malos principios y, ante el dolor que sentía, decidí descartar mi idea de salir corriendo, claudicar y dejar a aquella pobre doctora enfrentarse, con un cuidado y delicadeza exquisitos, a la serie de intentos de anestesia a la que el mundo nos iba a someter aquella mañana. Y digo bien, intentos, porque aquella muela no había quien la durmiera.

Una hora después, la única dentista con corazón que trabaja en agosto en Mallorca, me envió de vuelta al barco con una reparación temporal urgente, un cargamento de medicación, al que resulté ser alérgica, su teléfono móvil en mi agenda, porque al día siguiente era festivo, mi cara convertida en la del muñeco de michelín y un millón de disculpas por no haber podido hacer nada más.

Me pasé esa tarde en "martita's" lamentándome por mi mala suerte, sufriendo el que para mí, que viví cólicos biliaries durante un año entero, ha sido el peor dolor de este mundo, renegando de la justicia vital, y de San Pedro si es que llega a ponérseme a tiro, y esperando, sin pegar ojo en toda la noche, que llegara el siguiente amanecer.

Mi A había durado un día, por lo que, 24 horas más tarde, su B equivalente, tocaba a su fin. O eso pensaba yo... porque es cierto que finalmente pasé unas vacaciones estupendas sin acordarme de mi muela y los dolores que me había provocado, pero también es cierto que hoy, 2 meses después! por la misma razón!, he vuelto a sufrir el olor de esos productos que sólo los dentistas usan y me provocan mareos, la ansiedad de la espera sentada en esa silla de tortura mientras tu torturador se pasea por otras consultas, la humillación de estar media hora con la boca abierta mientras te meten dentro una mano armada con diferentes instrumentos que en mi pueblo utilizan para hacer chorizos, el sablazo económico final que te asestan una vez cerrada la boca "por haberte martirizado y tú haber consentido" y la vergüenza de que te llame una amiga al salir para invitarte a cenar y no poder hablar con ella porque la anestesia te ha vuelto una incontinente salival.

Yo era súper fan de la justicia vital.

Hace 2 meses que nos divorciamos.

Monday, 29 September 2008

Bolso salvavidas

"Avui mateix m'hi poso" contesté al meme de Rita. De eso hace 20 días y, evidentemente, no m'hi he posat. 20 días más tarde pido mil disculpas, vacío mi bolso negro sobre el sofá, desparramo todo su contenido y lo soluciono.

Como no entiendo de términos medios sólo uso dos tipos de bolsos: los shopping bag, en los que podría esconder un cachorro de tigre, y los bolsos de noche, con los que tengo que pelearme para conseguir meter el gloss, la visa y un kleenex sin que exploten los cierres.

El bolso negro, el del meme, es de los primeros y pesa como si realmente el cachorro de tigre estuviera ahí dentro. Matizar que el candado macizo que a la señora PG le ha dado por añadir en sus últimas colecciones, no sólo no ayuda a aligerar el peso de este bolso sino que colabora activamente en la campaña de destrozarme la espalda.

Al peso del candado aquí una servidora, y de forma completamente voluntaria, añade a diario:

_las gafas de ver.
_las maxi gafas de sol - con su maxi funda que casi parece otro bolso.
_el monedero tamaño XXL con poco dinero, muchas tarjetas y un montón de papelachos inútiles.
_1 ventolín - casi siempre caducado...
_1 botella de agua - a ésta le pasa como al ventolín.
_el iphone.
_el ipod nano verde del gimnasio con el transmisor para las bambas - a veces llevo el negro y sin el transmisor, y cuando llego al gimnasio me doy cuenta de que cargo ipod para nada.
_bolis varios - o ninguno...depende del día.
_1 mechero - que no sé de donde salió ni para que está ahí.
_1 paquete de kleenex.
_2 paquetes de chicles - ambos empezados.
_4 chupa chups de fresa - restos del concierto de aniversario de chupa chups del pasado viernes.
_unas llaves con una casa y un llamador de ángeles, que sigo creyendo que funciona, colgando de ellas.
_las llaves del coche.
_el mando del parking - tengo varios y los pierdo por todos sitios, así que siempre llevo uno en el bolso.

Hasta ahí, el peso y la cantidad de cosas que llevo es relativamente normal, mi momento freak es el neceser, porque mi neceser de shopping bag es más grande que todos mis bolsos de noche y en él caben todos los "por si acasos" posibles: contorno de ojos, gloss, hidratante labial, touche eclat, crema de día, cepillo y pasta de dientes, ibuprofeno, antihistamínicos, mini cepillo del pelo, lima de uñas, imperdibles, pinzas, gafas protectoras para el solarium, activador del bronceado para el mismo, tampax, un espejito, rimmel, sombra de ojos, polvos, toallitas desodorantes, colonia de día, colonia de noche, cepillito de uñas, brume fraîcheur, mini cepillo quita pelusas, gomas de pelo, horquillas y un par de memory sticks de 1 G.

Y es que nunca se sabe cuando se va a volver a casa, que plan va a surgir durante el día, ni en que situación te va a poner el mundo a prueba.

Por si acaso, por lo que pueda pasar, más vale ir preparada.

Cita a ciegas

Puse un pie en el arcén y saltó sobre mí, agarrándome con esos pequeños bracitos y gritando mi nombre con su voz aguda de niña pequeña. En ese momento mi compostura, bolso, gafas de sol y maleta de fin de semana, se fueron por los suelos y mi amor por ella me sacudío muy fuerte y llenó todo mi cuerpo.

Me ve poco, pensé para mí, pero me recuerda, que es mucho cuando hablamos de un pequeño ser de 3 años, y lo mejor, me quiere.

Cuando recuperé mis cosas de la mejor manera que pude y cargándola sobre mi cadera, nos acercamos a la responsable de que se acuerde de mí, la abracé y a muchos kilómetros de mi ciudad, con ella me sentí en casa. Tenía cara de cansancio, caminaba despacito y apenas podía agacharse. La razón de ello, esperaba tapadito en un cuco de color azul.

Lo miré, es monísimo, pero todos los bebés lo son, y a él no lo conocía y mis prejuicios decían que nunca iba a quererlo como a ella, porque ella lleva 3 años en mi vida, porque es mi sobrina, mi familia, porque es especial y porque, qué leches!, el amor no es infinito y el mío, cuando ella está involucrada, alcanza su límite.

El primer día ella, para gran placer por mi parte, absorbió todo mi tiempo, abrazos, siesta, cuentos, lavabos, ropa...soy su tía, y me quiere! Él esperaba.

El segundo día la novedad ya no era tal, la tía Marta pasó a formar parte de la vida cotidiana y él desde su cuco seguía esperando.

El tercer y cuarto día ese pequeño ser de aproximadamente 4 kilos se adueñó de mis brazos, me embriagó con su olor de bebé adorable, se durmió sobre mi pecho durante horas y desde su cuco azul me miró sonriendo.

Mientras acariciaba sus pequeñas piernecitas de xicotet, perquè és molt xicot encara que només tingui 3 setmanes!, Inma me miró y me preguntó acerca de mis prejuicios: A que ja l'estimes?.

¡Qué lista es! Sabía que iba a volver a enamorarme, y que sería uno de esos amores eternos que llenan tu vida de alegría y te demuestran que, para derrumbar a un prejuicio, sólo hace falta un balbuceo y que los supuestos límites finitos del amor, se rebasan con una caricia.


Es mi sobrino, se llama Fran.

Sunday, 28 September 2008

Verano dominical

7 meses. Puede que el calendario no esté de acuerdo conmigo, de hecho está claro que no es así, pero no me importa porque, cuando eres yo y vives mi vida, 7 meses es lo que dura el verano.

Con los primeros rayos de sol calentitos del mes de abril, inauguramos la estación y la alargamos hasta que sentimos que los rayos de sol están ya tan lejos que no pueden ni sonrojarnos la piel.

El verano, nuestro verano, tiene su liturgia y sus tradiciones: yo recojo a Anna, seguimos la carretera interior que nos lleva hasta la playa, aparcamos el coche y dirigimos nuestros pasos hacia el que probablemente sea el chiringuito más cutre de la zona, a tomarnos nuestro cortado con hielo. Desde la terraza y con nuestros vasos fríos en la mano, observamos como pasa el tiempo y como va cambiando la escena que se representa sobre la arena.

En abril no se ven biquinis, la gente camina cerca de la orilla, sin atreverse a tocar el agua, hay parejas que pasean con sus perros y juegan a lanzarles bolas imaginarias a lo lejos, que ellos persiguen una y otra vez, no hay sombrillas, ni alboroto, se oye el ruido de las olas rompiendo al tocar la arena, y estamos nosotras.

Mayo no es muy distinto, empieza a aflorar la ropa de baño, aunque aún quedan las camisetas, y las sandalias esperan tímidas en los armarios. En mayo hay pescadores que ocupan la primera línea y la gente sigue paseando, sus pies ya se acercan valientes hacia el mar, los colores de las toallas destacan sobre la arena, y estamos nosotras.

En junio llueve, hay años que sucede durante toda la semana, hay años que sólo sucede los domingos, nuestro día, y perdemos nuestro rincón de arena lamentándonos cada sábado por la noche mientras apuramos las últimas horas de la luna. No va a hacer sol, no quiero levantarme pronto, la playa estará vacía, y no estaremos nosotras.

Llega julio y con él los extraños. La playa se llena de gente, de ruido, de niños que corren alrededor de tus toallas llenándolo todo de incómoda arena. Sombrillas, millones de vueltas para poder aparcar, mesas ocupadas en nuestra terraza y aglomeraciones en la orilla mientras intentas tranquilamente dar un paseo. Están los invasores, y estamos nosotras.

En agosto abandonamos nuestra playa y ponemos rumbo a otras en las que, supuestamente, hay menos gente, menos ruido, un agua más azul y, sobretodo, mucha distancia con nuestra playa, y vida, real.

Cuando regresamos en septiembre a nuestra playa de ciudad, nos sigue encantando. A pesar de haber estado en auténticos paraisos y haber disfrutado muchísimo, nuestra playa sencilla, nuestras costumbres normales y nuestras tradiciones, nos alegran las sonrisas en los domingos de sol.

Hoy habían vuelto los perros, estaban los pescadores, ya no quedaban sombrillas y el sonido de las olas rompiendo en la orilla nos ha arrullado hasta quedarnos dormidas...

como nuestro verano.

Tuesday, 23 September 2008

Mi propia manzana

amazing

Sunday, 21 September 2008

Réquiem por un número

Cuando conocí a D todo cambió en mi vida. Estaba hasta el moño de U y, a pesar de que con él los dos últimos años fueron fantásticos, necesitaba más, la puerta se había abierto, pude ver a lo lejos algo de lo que había allí dentro, y lo quería para mí.

Los años que pasé con U fueron difíciles, llenos de confusión, de cambios, de incomprensión del mundo y de mí misma, de rabia en ocasiones, rebeldía en otras y constantes altibajos capaces de desequilibrar al más pintado. Sin embargo, D era todo lo contrario: sexy, libre, inteligente, divertido, fuerte, maduro.

D traía un olor a viento fresco y nuevas experiencias que me ponía los pelos de punta al pensarlo, con él parecía que todo lo que siempre había soñado se hacía realidad, y a pesar de que no fueron siempre risas y alegrías, D nunca me ha defraudado, siempre ha sido todo lo que prometía, y mucho más, y a su lado he compartido la última década de mi vida.

Hay quien piensa que los amores perfectos son aquellos que quedan incompletos, los que no podemos cerrar y dejamos con la pausa pulsada y un excelente sabor de boca. El romance con D, nuestro amor, ha sido perfecto en su conjunto: con sus llantos, su felicidad, sus fracasos, su éxitos, su tristeza y sus sorpresas y, lo que es mejor, sin rastro alguno de rencor o arrepentimiento.

Hemos pasado mil cosas y lo hemos hecho juntos, aprendiendo de ellas y sin pensar jamás en dar marcha atrás...pero como todo amor perfecto, tiene una fecha de caducidad, y para D y para mí, esta es la última noche que pasamos juntos.


Mañana he quedado con T...
creo que vamos a gustarnos.

Saturday, 6 September 2008

Manzanas de septiembre

Las 8 y media de la mañana de un sábado y yo delante del ordenador. He dormido poco, muy poco...nos acostamos tarde, las risas con mi hermana mayor, los programas del corazón que le sirven para desestresarse, y a mí me desvelan, y un capitán muy rubio, que sentía tumbado a los pies de la cama al alargar mis piernas, y que ha resultado ser un parlanchín nocturno en la lengua de Shakespeare.

Era tarde, mi casa es el claro reflejo de la hora que era ayer cuando decidimos dar por terminada la velada: la mesa sigue vestida, como si nos esperara con los restos del vino para desayunar, la cocina, si es que a algo tan pequeño se le puede llamar así, parece un campo de refugiados y yo descalza y despeinada camino entre los restos echándolos de menos ahora que se han ido.

Al salir del baño he visto mi reflejo en el espejo y he pensado que esa no era yo. La maniática obsesiva que saltaba del sofá al ver un pelo en el suelo o que no iba descalza porque se manchaban los pies (no sé cómo, pero se manchaban a pesar de tener el suelo más limpio del mundo...) y el sofá era blanco. La misma maniática obsesiva no puede estar paseándose por casa y escribiendo una entrada en el blog sin sentir en su cabeza retumbar los gritos de las gotas de agua que ayer cayeron en el suelo de la cocina mientras preparábamos uno de los mejores steak tartar de los últimos tiempos.

He vuelto al baño, me he vuelto a mirar en el espejo y esa cara me resulta familiar pero, a pesar de no llevar las gafas puestas y ver menos que pepe leche, me ha parecido intuir un tono diferente en la piel que nada tiene que ver con los efectos del verano, un brillo distinto en los ojos, que no se puede atribuir al ron porque ayer no fue el caso, y una serenidad en la expresión, que podría tener relación con otras cosas, pero esta mañana tampoco aplican.

La vida me pone a prueba a pocos días del cambio de década, y de estación, y en mi cajita de los pequeños tesoros decsubro cosas nuevas cada día.

¿Lo estaré haciendo bien? ¿Me estaré haciendo mayor?

Wednesday, 3 September 2008

Mariposas en el estómago

Te levantas una mañana, sigues la rutina de cada día, coges el coche, conduces hasta donde cristo perdió el gorro y todo es absolutamente normal. Absolutamente normal hasta que alguien te da una noticia que no esperabas y la normalidad se derrumba.

Nunca me había pasado, no sabía como reaccionar, me quedaba demasiado grande y me oprimía el pecho y entonces...

E me llama, y a pesar de que es la persona más ocupada del mundo, me llama un millón de veces, y se ocupa de la parte práctica de la situación. Me da ánimos, aporta soluciones y tranquiliza a mi entorno más próximo. La adoro.

J me llama, y a pesar de no estar en su mejor momento, me anima, me hace reir y me recuerda lo fantástica que soy y lo mucho que valgo. Lo adoro.

B me llama, y a pesar de que se va hoy de vacaciones, me ofrece su casa como escondite al que huir. La adoro.

I me llama, y a pesar de que a las 7 de la mañana de hoy ingresará en el hospital para traer a mi sobrino Fran al mundo, me anima, me apoya y me tranquiliza. La adoro.

Ma me llama, y a pesar de que vive a 600 kilómetros de distancia y estar viviendo unas malas semanas, me ofrece todo y la siento como si la tuviera a mi lado. La adoro.

Fe me llama, y a pesar de que es la persona más negativa del mundo, me enseña el lado positivo de la situación y a las 12 de la noche nos estamos riendo. Lo adoro.

Mi me llama, y a pesar de que llegó ayer de Bali y no se acuerda prácticamente de como se llama, me brinda su mano, sus contactos, su conocimiento y su ayuda y, ya que estamos, aprovechamos para poner al mundo de vuelta y media. La adoro.

A me llama, y a pesar de que a ella todo esto le queda muy lejos y su perspectiva es muy distinta, me apoya, sé que puedo contar con ella y sé que está ahí para mí. La adoro.

Ju no me llama, pero está con E cuando ella lo hace, y a pesar de que no tiene por qué hacerlo, me ofrece una salida real a la situación, durante el tiempo que yo quiera, de la forma que yo necesite. Lo adoro.

L me llama, y a pesar de que pueda parecer que no tiene ningún sentido por la situación en general, se preocupa por mí y me ofrece su apoyo para todo lo que necesite. Lo adoro.

Fr me llama, y a pesar de que nuestras circunstancias son las que son y él ya está en otras cosas, se queda hecho polvo, y sé que puedo contar con él. Lo adoro.

Y ella, la que más se preocupa porque soy parte de su piel, me llama, y a pesar de que está fuera porque la vida es muy dura y nos juega malas pasadas con las que no contamos, me da todo el apoyo del mundo, me llega al alma con sus palabras, me calma y me siento mecida entre sus brazos, como cuando era una niña. La adoro.

6 horas al teléfono, 6 millones de emociones, unos amigos que lo son todo para mí, y que, a pesar de repetirme, son mi familia y siempre están ahí cuando los necesito, sin tener que pedirlo siquiera.

¿Cómo sentirse mal cuando tienes ese apoyo? ¿Cómo estar triste rodeada de tanto amor? ¿Cómo sentirte perdida con tantas manos extendidas hacia ti? ¿Cómo no emocionarte al pensarlo? ¿Cómo no sentirte la persona más afortunada del mundo al sentirlo? ¿Cómo no saberte afortunada, sin importar nada más?

No recuerdo la sensación de estar enamorada,
pero lo que siento por ellos, estoy segura de que es infinitamente mejor.

Tuesday, 26 August 2008

Mismamente


Do not open at sea

Y es que en ningún sitio se está tan bien como allí.

Las cosas que normalmente nos parecen muy importantes y paralizan nuestras emociones, con el agua salada se disuelven, las dudas e indecisiones que nos pesan dentro como si fueran cuerpos físicos, al contacto con el agua se cristalizan y la vida, cuando la pones en remojo, revive, y te hace vivir.

Los días pasan y sientes como, poco a poco, tu cuerpo y tu alma van cambiando y adaptándose a la sensación de estar vivos. Los pies se endurecen, la piel se broncea, el cuerpo se balancea, olvidas lo que significa el tiempo y, las palabras, dejan paso a los silencios llenos de contenido.

Soy persona de costumbres, muy celosa de mis espacios y mi entorno, así que otear el horizonte y ver que ese pequeño universo en el que el único número aceptado es 3, va a cambiar, me genera una sensación de intranquilidad que me desagrada.

El 4 llega como una tormenta de verano que me hace removerme en la silla durante los primeros momentos. El 5 trae la calma y con él, sin que ninguno pudiéramos sospecharlo en esos momentos, la ilusión. La llegada del 6 y el 7 nos hace sentir que llevaban allí toda la vida.

...Y los días pasan y sentimos como, poco a poco, cuerpos y almas van cambiando y adaptándose a la sensación de estar vivos. Los pies se endurecen, la piel se broncea, los cuerpos se balancean, se olvida lo que significa el tiempo y, las palabras, dejan paso a los silencios llenos de contenido.

El 4 se va y echamos de menos el desastre, las risas, el surrealismo y la inteligencia convertida en locura. El 6 y el 7 se quedan, los miramos desde tierra vistiendo el uniforme de vuelta a la vida real y marchamos tristes. El 1 y el 2, se van, pero sé que en pocos días vuelven. Cuando el 5 se va, la distancia me deja un vacío en el estómago.

El conjunto de 3 era, y es, bueno, el de 7 ha sido, y es, mejor.

Friday, 1 August 2008

Thursday, 31 July 2008

Tiritas de sal


¿no dicen que la sal lo cura todo?

Wednesday, 30 July 2008

El hombre del saco

Siempre fui una niña miedosa, las historias de espíritus en el colegio y Twin Peaks arraigaron fuerte en mi cabeza, y cualquier ruido no identificado, la oscuridad absoluta, levantarme de la cama y bajar a beber agua o salir al lateral del jardín de noche, eran situaciones que me ponían fácilmente los pelos de punta.

Te vas haciendo mayor y otros miedos se instalan junto a los conocidos y entonces, la posibilidad de perder a un ser querido o de no controlar las circunstancias que rodean tu vida, generan la misma reacción en tu piel.

El día que miré dentro del armario y vi que sólo había un zapato, dudé de mi capacidad para tirar adelante el proyecto, se me juntaban demasiadas cosas que tenía que asimilar demasiado rápido y la experiencia en estas cuestiones no estaba de mi lado.

Poco a poco los ruidos del parquet por la noche se convirtieron en nuevos conocidos, que aún a veces me siguen asustando, jardín yo no tengo, así que no había lateral del que preocuparse, y la oscuridad me incomoda, pero la tele en mi cuarto me ayuda con eso. Esos miedos, los físicos, estaban superados, con pequeñas excepciones, a los pocos meses.

Cuando estos desaparecieron, o por lo menos dejaron de tener un papel protagonista, los otros, esos que tienen las personas mayores, se hicieron aún más visibles. Llegar a fin de mes cumpliendo con todas las responsabilidades que implica, superar la sensación de paredes que se te echan sobre la espalda los domingos por la tarde, mantener una estabilidad vital sin permitir que las riendas las tome el caballo, que es la situación, y agarrarlas fuerte, como un buen jinete y, una de las peores, mirar hacia delante y ver a lo lejos la remota posibilidad de volver a navegar.

Tu barco es tuyo, estás en él con tu zapato, tus horarios, tus explicaciones, tu vida, tu tiempo, tus miedos y tus excusas. Tan sólo pensar en salir a navegar te paraliza, me paraliza, y no sé como superarlo, ni como enfrentarme a ello.

Probablemente pase mucho tiempo hasta que consiga avanzar y poner un pie firme en la pasarela, sin que pase por mi mente la posibilidad de acabar ahogándome en las sucias aguas del puerto, probablemente los primeros viajes serán un desastre y ni siquiera las biodraminas me salvarán de las nauseas y los mareos, probablemente caiga al agua en más de una ocasión, aunque espero llevar un buen salvavidas atado a mi cintura en ese momento, probablemente mis velas no vuelvan a desplegarse, probablemente..., quién sabe.

Esta mañana me he despertado valiente, he cogido al gran miedo por la camisa y lo he mirado a los ojos - ahora somos conscientes de que existimos, conocemos la expresión de la mirada del otro y sabemos, y eso es lo que marca la diferencia, que sólo puede quedar uno.

el reconocimiento es una victoria,
llevo ventaja.

Thursday, 24 July 2008

Mis zapatos y yo 2

Hace algo más de un año Gina me pidió que le enseñara mis zapatos, hoy Eva vuelve a pedírmelo y a mí, que me gustan los zapatos y me chiflan las tradiciones, me cuesta poco agarrar el iphone, y... voilà!


2007 fueron 2, 2008 es sólo 1.
viva la simbología!

Thursday, 10 July 2008

Las Piedras de mi vida

"¿Dónde irán los sueños cuando no los conseguimos? Porque a algún sitio tienen que ir. Aunque creo que al final, los sueños no son más que una excusa. Pero una excusa muy gorda. Son la excusa para vivir. Por eso a veces también se convierten en la mirada nostálgica de lo que nunca fuimos."

llevaba años esperándola
una pena que ya no veamos pelis
.

Tuesday, 8 July 2008

Las hojas del calendario

_tengo
el 1 de agosto saldré por la puerta de la oficina con el portátil bajo el brazo y el pleno convencimiento de que no lo voy a utilizar en 3 semanas.
_muchas
a pesar de no saber todavía donde vamos a estar durante esos 21 días, no aprecio ni rastro de la ansiedad habitual en mí cuando no controlo una situación.
_ganas
despertarme en alta mar, coger el primer biquini que encuentre y saltar al agua - siempre y cuando las medusas no hayan sido más madrugadoras.
_de
disfrutar de los amigos, de las copas de vino blanco en cubierta, de los mojitos a la puesta de sol.
_que
saber que voy a marearme y que pasaré calor y que el ferry de las 20.30 seguirá pasando a toda leche cerca de nosotros provocando la ira del mare nostrum y, por consiguiente, la de, she antares.
_lleguen
olvidar los zapatos, el reloj y los peines.
_las
dormir la siesta todos juntos, sin importar el espacio disponible.
_vacaciones
acabarlas en el paraíso, y cerrar así uno de los últimos retos abiertos que me quedan.

Thursday, 3 July 2008

Mrs. Wilde


sin mangas en invierno, manga larga y pantalones cortos en verano, desayunos con chocolate acompañado de jamón, bolsitos en los que no cabe un pañuelo, bolsos en los que cabría la selección española, sandalias absurdamente planas, zapatos con tacones altísimamente absurdos, suelos en los que se reflejan las sonrisas, coche en el que te quedas pegado si te acercas a ver si se refleja algo, niña pija, boca de camionero, valiente con las garrapatas, cobarde con las mariposas, sin hambre, capaz de comerse un botillo entero, el más exquisito foie, la piara tapa negra, abstemia, amante del ron, físicamente débil, emocionalmente firme como una roca, fría en un momento, ardiente al siguiente, ocurrente, mediocre, visualización de cosas que pocos ven, no ver tres en un burro, una faceta kérastase, la otra faceta neruda, celosa de espacio y tiempos propios, descuidada con los mismos, blanca como la leche, bronceada como el sol, amante de la tierra, enamorada del mar, vital en las mañanas de sol, melancólica en las de lluvia, consejera de otros, sin consejos para una misma, independiente, necesitada de contacto, defensora de causas perdidas, pasiva ante causas logradas, CI 121, tonta como un zapato, con un vacío en el estómago, esperanzada de que pase pronto.

qué raro es ser el espíritu de la contradicción.

Thursday, 12 June 2008

Merci beaucoup, mais non...


Cambios de estación

Yo estudié unos años en un colegio de monjas, de esos antiguos, con grandes edificios rodeados de vallas muy altas.

Llegué a ese colegio de rebote, por las circunstancias de la vida de mi familia en aquellos momentos, y a mi llegada, las vacantes libres en los grupos de amistad de aquellas niñas eran escasas. Vivir lejos del colegio y, por lo tanto, de donde mis compañeras de clase vivían, tampoco ayudaba demasiado, aún así, encontré un espacio pequeño, en él planté mi quechua y allí me quedé los siguientes cursos.

El problema de las quechuas es que no son demasiado íntimas ni estables, por un lado todo te llega, las paredes de la quechua no te aíslan de miradas y comentarios, y, por otro, ser la nueva no es fácil y desde la quechua te toca hacer frente a viento y marea. Pero llevo sangre leonesa en las venas, y eso me hace luchar sin darme por vencida hasta el final.

Había una niña que pateaba mi quechua cada día, sin excepción. Esa niña encontraba cada mañana un nuevo motivo por el que odiarme y con el que engrosar así su lista: mi pelo, mi letra, mis estuches, mi almuerzo...cualquier excusa era buena para iniciar un ataque.

Mi colegio de vallas muy altas, era un colegio de niñas, de esos en los que todas íbamos vestidas con un soso uniforme azul marino que no dejaba demasiado margen, cuando demasiado es un eufemismo evidente, a la diferenciación. Al llegar el invierno cubríamos nuestro uniforme con un abrigo del mismo azul y cuando las temperaturas se volvían más primaverales, una chaquetita de punto sustituía el grueso abrigo que, en los meses más fríos, no nos dejaba jugar bien a pichi en el patio.

La chaquetita...

Me pasaba los meses de invierno deseando que el cambio climático (el de antes, no del que ahora hablan políticos, periodistas e incluso curas..) se diera de la noche a la mañana. Deseaba que cambiáramos los abrigos y las bufandas por la manga corta, sin pasar por el duro trámite, en el que para mí se convirtió - gracias a la niña de las patadas en la quechua - llevar las chaquetas azul marino.

Las chaquetas en cuestión, mis chaquetas, eran del mismo color que las suyas, del mismo que las de todas las niñas, pero en las mías había un insolente cocodrilo de color verde bordado en uno de los lados que, durante los meses de primavera, era el principal blanco de ataques de la niña patadas.

Mi madre me decía que eran cosas de crías, envidias tontas sin ningún fundamento y que no podía permitir que me afectaran. Probablemente tenía razón, pero mi madre no tenía que salir a jugar al patio, ni entrar en clase, ni sentarse a su lado, porque el destino, que es muy perro cuando se pone, hizo que nuestros apellidos nos hicieran compartir pupitre muchos meses durante aquellos años.

Un día me armé de valor, esa sangre leonesa!, cogí aire, entré en clase, cambié en los colgadores su chaqueta por la mía y esperé a que llegara el momento de irnos. Esa tarde me levanté la primera del pupitre, corrí al vestidor, me puse su chaqueta cambiada y esperé fuera a observar su reacción.

Yo no podía prever lo que iba a pasar en aquel momento pero su reacción, una vez pasada, debo reconocer que era realmente impredecibile.

La niña patadas entró al vestidor, cogió la chaqueta que colgaba de su percha y notó, supongo que al tacto, que no era la suya. Antes de ponérsela, la miró, vio el cocodrilo repelente que tantos problemas me había causado, lo acercó a su cara y, como si de un anuncio de suavizante se tratara, lo restregó suavemente contra su mejilla. Con una sonrisa en los labios, se la puso y salió del vestidor.

Al verme fuera esperando, me miró muy seria, la niña patadas se reía poco, tocó la manga de mi chaqueta, que ya era suya, con cariño, y se despidió de mí, por primera vez en años, con un seco hasta mañana.

Y así lo siguió haciendo siempre.

Monday, 2 June 2008

Rive gauche

au revoir monsieur SL, bon voyage

Thursday, 29 May 2008

Algo para recordar

Me gustan los días de sol, los caramelos de fresa, el olor a hierba recién cortada, coldplay, mecano y the police, andar descalza, las piernas morenas, las pecas, las nubes de golosina cuando ya están duras, los mojitos, las miradas cómplices, las manos, el chocolate con leche y almendras, los mac, hablar por teléfono, las sábanas blancas recién planchadas, las ventanas abiertas, el ruido por la mañana al salir a la calle, el color blanco, mis amigos, cantar en el coche, los sms, las confidencias, las fotos en blanco y negro, mi burri, los secretos, el queso, los chats, las flores frescas, los encuentros inesperados, las velas, las amigas de mi madre, bailar, las gafas de sol, el mar, la ilusión, sorbeira, mi gata, comer en el césped, los helados de vainilla, cocinar, la risa, los abrazos, benedetti y neruda, las abejas, las uñas pintadas, los cojines, las conversaciones interminables, el roce de otra piel, conducir deprisa, las bufandas, navegar, las pulseras de colores, la siesta antes de comer, sevilla, los retos, las sorpresas cuando son sorpresas de verdad, el vino blanco, la música, correr, la cerdanya, mis sobrinos, el pelo mojado, el foie, los besos, viajar en tren, las perlas, montar a caballo, la libertad, ser feliz.

no me gusta cuando olvido todas las cosas que me gustan...
por suerte, ese olvido dura poco.

Wednesday, 14 May 2008

Living La Vida

Seiton es la tercera regla de la filosofía de trabajo de las 5S.

Seiton habla de orden y parte de la máxima "un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”, un concepto que según mi forma de ver la vida, resulta perfectamente aplicable en la vida profesional, la que tenemos que vivir, como en la personal, la que queremos vivir.

Los años van pasando y las decisiones van guiando nuestros pasos a través de ese camino que es la vida. Eliges la opción de letras en bup (bachiller o como sea que se llama ahora) y sabes que, casi con total seguridad, nunca serás farmacéutico. Eliges hacer derecho en cou y tus posibilidades de ser físico nuclear se ven bastante disminuidas.

Los años siguen pasando, nosotros seguimos eligiendo y vivimos las consecuencias que nos generan esas elecciones.

Tomamos cientos de decisiones a lo largo del día y la mayoría de éstas, no afectan a nuestra Vida, a nuestro ecosistema, a nuestro camino principal, pero otras veces, durante una estación lluviosa, vemos un sendero que se bifurca desde nuestro camino, un sendero que parece llano, en el que sol brilla y pequeñas flores de colores crecen junto a los árboles y eso sí que cambia las cosas.

Sientes que es un buen sitio por el que caminar y probablemente lo sea, pero estoy segura de que, al acercarte, las manzanas de sus árboles no serán tan rojas como parecen y también existarán las tormentas sobre él y las flores del camino se marchitarán cuando llegue el invierno.

Si los senderos tuvieran corazón, sé que habría algunos que se sentirían culpables por existir, por haber aparecido junto a un ecosistema en desequilibrio y no haber sido capaz de disfrazar su tierra verde con malas hierbas y bichos repugnantes a tiempo. Al fin y al cabo, sólo es un sendero y no escogió como ser ni donde estar, sus decisiones pasadas y presentes lo guiaron hasta allí, como a cualquier otro sendero.

El sendero con corazón en ese momento, quizás algo tarde pero rezando para que no lo sea del todo, se aparta del camino; cubre su entrada de troncos y hojas y corre a coger un paraguas porque sabe que su decisión ha desestabilizado en cierta manera su mundo y se acercan unos nubarrones negros que no traen buenas intenciones.

Al sendero no le gusta la lluvia pero sabe que amainará y, mientras ese nuevo tiempo de sol llega, su decisión preserva un lugar para cada cosa, y, cada cosa está en su lugar

y el continuo espacio tiempo no se altera y
...en aquell moment, tornen els somriures.

Tuesday, 13 May 2008

Santander en Sevilla

Existe un rincón mágico en Sevilla, uno de los miles que la ciudad hispalense alberga entre sus calles, escondido cerca de la Plaza Mueva, en el que te sientes como en casa.

Las manos de Rogelio acarician el jamón y el buen foie con una delicadeza tan exquisita que cuando llegan hasta ti, sobre un papel de parafina, te saben como el mejor de los manjares de este mundo. Lo mismo sucede con la manteca colorá, las anchoas con leche condensada y todas esas exquisiteces que van apareciendo, casi por sorpresa, en la barra, siempre sobre sus papeles blancos.

Rogelio y Blanca bajan la persiana a eso de las 11 de la noche y la fortuna, que tiene sangre santanderina, me hizo llegar a ellos media hora más tarde, por la puerta de atrás y buscando la tranquilidad de una cena en familia tras un animado sábado de toros y feria.

Las mismas manos desciendentes de aquellas que Antonio Burgos describió como hechas al papel de estraza de envolver garbanzos, hechas al cuchillo de cortar, fino pulso y al chorizo de la Sierra, te sirven las copas heladas de Moët mientras su dueño te cuenta las mil y unas historias que ha vivido durante tantos años de ilustre tabernero.

Hay en La Flor de Toranzo un reloj con una cuenta atrás activa, un reloj que cuenta las horas que faltan hasta la medianoche del 28 de Junio, cuando Rogelio, acompañando a los clarineros de la Banda del Sol, asciende a lo más alto de la Giralda y presencia, en primera persona, la celebración de las Lágrimas de San Pedro - los tres toques de clarín que la misma noche, desde hace 600 años, se dan en cada una de las fachadas del campanario, recordándole así a Sevilla la festividad de San Pedro y evocando las tres veces que San Pedro negó a Jesucristo.

La noche del sábado avanza tranquila, entre buenos amigos, con la conversación de Blanca acompañando al buen vino y la ilusión de sentirte en familia.

Como la gran familia en la que nos hemos convertido, salimos a la madrugada silenciosa de Sevilla, que contrasta con el sonido que imaginas en el Real, y va delatando el avance de nuestros pasos.

Calles estrechas, pequeñas capillas, mucha devoción y mucho arte, que de eso sobra en Sevilla!, en una noche única que te deja el alma llena, un nudo en el estómago al llegar la despedida y la certeza en el corazón de que no es la última vez que vas a estar allí.

Monday, 12 May 2008

Puzzles, relojes y alfombras

Hace unos años notaba un tic tac en mi interior que atribuí al famoso reloj biológico ese que todos debemos llevar dentro. Como no podía ser de otra manera, tratándose de mí, aquel no era el momento para escucharlo, así que igual que hago cada noche con el despertador para poder dormir, lo escondí en el cajón de la mesilla y pasaron años antes de que volviera a pensar en él.

Cuando llegó el momento, y realmente parecía ser el momento adecuado, la situación no pintaba muy estable, así que durante un breve lapso de tiempo, que podría ser considerado casi como un momento de temeridad, decidí escuchar de nuevo el tic tac del reloj. La madre naturaleza no nos sonrió en ese momento en lo que a la fecundidad se refiere, pero por suerte nos iluminó el camino y la mente y nos dimos cuenta de que existen desiertos con más vida que aquello. Y enterramos de nuevo el reloj.

Ahora no sé si el reloj está enterrado o se me cayó por la borda el verano pasado en Ibiza junto con las gafas de sol de Estrella, sea como fuere, y no sólo por mi situación personal que evidentemente no es propicia, creo que la responsabilidad de hacer eterno el apellido, le va a tocar a mi primo David.

Mi madre siempre dice que no es niñera, y debe ser genético, porque yo tampoco. Me gustan, los miro, los cojo, les doy besos y aliviada los devuelvo a sus padres, que para eso los trajeron al mundo.

Algo diferente ocurre cuando uno de esos locos bajitos es ella. La adoro desde que vi la barriga de Inma por primera vez, perdí la cabeza por ella un día soleado de agosto hace 3 años y sigo sin recuperarla.

El mejor regalo que pudieron hacerme Inma y su familia desde el momento en que Júlia nació fue considerarme la “tía Marta”. Sus padres, su hermano, ella…durante estos años cada vez que hemos hablado por teléfono o nos hemos visto Júlia ha saludado a la tía Marta o le ha dado un besito a la tía. Así ha sido siempre, y siempre me he sentido honrada y orgullosa de ese parentesco, aunque creo que nunca se lo he reconocido, pero significa muchísimo para mí, no lo pedí, me vino dado, sin esperarlo y eso lo dota de un valor aún mayor.

Estuve hace unos días en Vinarós. Ella está más bonita que nunca, se ha hecho mayor, habla bien, sabe lo que quiere, canta canciones, monta puzzles y cuando se ve perdida con alguna de las piezas, alarga la mano hacia quien tiene sentada en la alfombra junto a ella y le dice: “Tia Marta, m’ajudes?”.

Y entonces miro mi brazo, y tengo los pelos de punta, y siento un escalofrío por la espalda y una pequeña gota húmeda recorre mi mejilla derecha.

Me recompongo y, como si nada hubiera pasado, mi sobrina y yo, hacemos el puzzle juntas.

Tuesday, 6 May 2008

Cuestión de detalle

El tonto del pueblo, porque en todo pueblo hay uno, y yo, que en ocasiones creo que soy la tonta, tenemos la misma rutina por las mañanas.

Cuando salgo a correr a primera hora, él está barriendo la calle de mis padres, paso por su lado y le saludo sin parar, bastante tengo yo con correr por ese pueblo de calles empinadas. Un par de horas más tarde, cuando ya he pasado por agua, me he quitado las bambas y he recuperado un ritmo normal de respiración, me lo vuelvo a encontrar mientras voy camino del coche. En ese momento me habla.

Sus máximas preocupaciones durante las últimas dos semanas han sido a dónde voy, cuándo vuelvo y dónde como. Cada mañana durante las dos últimas semanas he contestado repetitivamente a sus preguntas: a trabajar, por la noche y donde puedo.

Algo distinto ha debido pasar hoy porque al verme esta mañana la pregunta lanzada al aire ha sido: "¿Secretaria?".

Me he tenido que parar un momento a pensar en lo que me estaba diciendo, me ha dejado completamente descolocada, pero he reaccionado relativamente rápido y le he dicho que no, que trabajo en marketing. No ha debido entender mi respuesta porque seguidamente me ha preguntado si trabajaba en El Corte Inglés. Le he dicho que no, he sonreido y he seguido caminando mientras pensaba en sus palabras.

¿Qué debe haber en su cabeza que le haga pensar que por llevar un vestido baby doll, que él no debe saber que quiere decir, esas son mis profesiones? ¿Cómo debe percibir él el mundo? Observa los detalles, es evidente, ha visto falda y tacones y, al más puro estilo Paco Martínez Soria, me ha adjudicado una profesión.

Me ha hecho entender que los detalles los vemos todos, pero hasta dónde, es donde radica la diferencia entre nosotros.

Si hubiera seguido mirando se habría dado cuenta de que el bolso y los zapatos que llevaba valían más de lo que una dependienta de los almacenes del triángulo verde, con todo el respeto, puede ganar en un mes, o de que eran las 8 menos cuarto de la mañana, un poco pronto para salir de casa si trabajas en un establecimiento comercial, o de que iba cargada con el maletín del portátil y llevaba dos carpetas de proyectos en el bolso, para desgracia del mismo, algo completamente inútil si vendes medias, zapatos o maletas en la primera planta.

Y, ¿es que vemos lo que queremos o lo que nuestra capacidad nos permite ver? Sea como sea, me gusta cuando mi vestido inspira en el mismo día algo así como: "Por dios, qué bien te sienta la primavera!"

y por segunda vez en la mañana, vuelvo a sonreir.

Tuesday, 29 April 2008

30 años de tradición

free ice cream day

Wednesday, 23 April 2008

23 de abril 1616

¿Coincidencia o presagio de consecuencias universales para la literatura mundial?

Sea como fuere, pero seguro que con buenas palabras, ese día, en Stratford-upon-Avon y en Madrid, el Bardo de Avon y el Príncipe de los Ingenios, los que utilizaron en vida su pluma como lengua de la mente, se pusieron de acuerdo para iniciar juntos su último viaje.

Uno inglés y otro español, uno dramaturgo, el otro novelista y poeta, ambos genios. Nunca coincidieron, no llegaron a conocerse, pero se marcharon juntos y ese día quedó marcado en los calendarios. Ahí sigue la marca 392 años más tarde.

Feliz día del Libro. Feliz día de Sant Jordi.

Monday, 7 April 2008

Costurero de la Reina

Me ofrecieron ir a La Feria el jueves. Lo rechacé. Me ofrecieron ir a La Feria el viernes por la mañana. Lo rechacé.

La proposición del viernes por la noche era imposible de rechazar, el sentido común no me lo permitió, así que el próximo fin de semana no podré ir a salsa el viernes, ni al cine el sábado por la noche, ni el domingo a la playa a hacer la siesta, el próximo fin de semana no podré hacer nada de eso porque el viernes por la mañana una servidora, con la flor y la peineta, pone rumbo a Sevilla.


Y es que las cosas, como alguien me enseñó hace ya mucho tiempo, nunca pasan porque si.

Friday, 4 April 2008

Animales de feria

No sé cuantas veces he cruzado la frontera entre Francia y Suiza durante esta semana: desayunar en la feria con vistas al Montblanc, comer en Ginebra en una cutre chiringuito de la feria en 20 escasos minutos, volver a ducharme a Francia y acabar cenando en Ginebra frente al lago Le Man…y así 4 días seguidos!

Mi memoria del pasado reciente, que es este blog, me ayuda a darme cuenta de que vuelvo de todas las ferias agotada, con un trancazo tremendo y sin voz, lo que me tranquiliza ya que sé que en un par de días estaré bien y cuando hable por teléfono con clientes y proveedores no pensarán que me he escapado al país de las nieves para hacerme un cambio de sexo.

Respecto a la feria todo ha ido bien y, como en todas las ferias, hemos tenido el desfile de frikis ante nuestro stand para pedirnos las muestras de impresión que extendemos por los pasillos. El problema es que los suizos son discretos y prudentes y cuesta provocar su lado más friki así que durante los dos primeros días no sucumbieron ante las imágenes de chicas monas, latas de cerveza o paisajes nevados que extendíamos ante ellos.

Y una feria de mi sector sin los frikis no es lo mismo! Así que ayer a primera hora de la mañana saqué el as que me quedaba en la manga y sabía que no me iba a fallar: el mapamundi.

A las 11 de la mañana 3 mapamundis impresos en solvente sobre lonas de 2 x 3 metros se extendieron ante nuestro espacio. Recibí una llamada de la oficina que me entretuvo escasos 5 minutos y cuando volví ya no estaban. Los frikis también existen en Ginebra!

Como la provocación es un arte y la presencia para disfrutar esos momentos es imprescindible, el servicio técnico preparó una segunda tirada de mapas que volvimos a extender y esta vez nos quedamos a vigilar.

Los frikis acudieron, pero no son como los españoles que llevan a estas ferias cutters en los bolsos y a la que te despistas te están desmontando toda la pared de muestras o cortando imágenes directamente de las máquinas sin haberte dicho ni mú. Los frikis suizos piden permiso con una educación exquisita, lo que hace que pierda la gracia acosar con la mirada en la distancia para que una vez que han conseguido enrollar el mega póster (“que no se sabe” - by S - lo que cuesta!) aparezcas con cara de pocos amigos y se lo hagas desenrollar y volver a dejar en el mismo sitio, mientras la sonrisa maliciosa se refleja en tu cara.

Los frikis suizos te miran con cara del gato de Shrek, te preguntan si son muestras para poder coger, te piden permiso para cogerlas y las enrollan con un cuidado que ni para cargar docenas de huevos…después te dan las gracias efusivamente y desaparecen con su apestoso mapamundi bajo el brazo despidiéndose de ti con un Au revoir, merci beaucoup que te quita todas las ganas de ser malo y frustra toda tu diversión.

Habrá que esperar a Octubre en Madrid. La revancha será terrible!

Friday, 14 March 2008

Anticiclones y borrascas

Ayer fue un día sorprendente.

Empezó gris, muyyyy gris, y a medida que avanzaban las horas el sol cobró protagonismo y mandó a las nubes a cagar panteras - que es una expresión que no significa nada y me encanta.

1. Salí relativamente pronto de la oficina.
2. Pude ir a tomar un nestea, por fin!, después de varios días sin encontrar el momento.
3. Conseguí hablar con Estrella.
4. Recibí un sms precioso que me emocionó. "Pero aún no es el momento. Ya te avisaré"
5. Tuve una interesante conversación con mis progenitores al respecto de mi vida.
6. He dormido en mi "habitación de soltera" y cuando esta mañana me he levantado a las 06.30 mi padre estaba despierto y esperándome para desayunar conmigo.

Y hoy ya es viernes, ¿qué más se puede pedir?

Thursday, 13 March 2008

Sólo para tus ojos

No llevo una buena semana, a pesar de que ayer pasé una noche única, mi ánimo no está pasando por su mejor momento y siento que cuando estoy así, cosas que habitualmente me parecen fantásticas, pasan frente a mí sin que ni siquiera las vea.

La luz que entraba en la habitación a través de las cortinas, el tímido sol de primavera que calentaba mi piel cuando he salido a la calle y un buenos días inesperado no me han hecho sonreir esta mañana. Estoy segura de que esas cosas han pasado, han sido tan reales que se podían tocar, pero ¿dónde estaba yo?

Si pasara hoy frente a la Catedral de Barcelona, ¿se me pondrían los pelos de punta como me pasa siempre? ¿lloraría de emoción ante la aurora boreal? ¿notaría el sabor de la menta fresca en un mojito?

Creo que no, y eso me hace pensar que las cosas no son maravillosas per se, se vuelven así cuando las enfocan nuestros ojos.

Cuando te sientes feliz y estás allí para observarlo, el cielo es más azul y tiene un brillo especial, el sol alcanza hasta la más pequeña de las sombras y la más gris de las calles está cubierta de una alfombra roja esperando a que pases sobre ella. Si no estás esas cosas son sólo objeto de estudio de la meteorología, y no un pequeño milagro para compartir.

Es jueves, el primer jueves sin "rutina" de mediodía desde hace muchos meses. Los jueves a mediodía cambio los tacones por unas bambas y el abrigo por un anorak y voy a caminar a un lugar mágico en el que parece que el tiempo no pase.

Era un entorno maravilloso hasta la semana pasada, ¿estará igual hoy para mí?

Wednesday, 12 March 2008

Cuñas publicitarias

EGO
(Del lat. ego, yo).
1. m. Psicol. En el psicoanálisis de Freud, instancia psíquica que se reconoce como yo, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del superyó y la realidad del mundo exterior.

Parece que se escapa, se descontrola y no gestiona los instintos del inconsciente como lo viene haciendo últimamente en otras áreas.

Pasa por encima del dolor y respeto ajenos, los obvia porque no encajan con sus deseos, y avanza arrasando con lo que se ponga por delante. No importa si alguien sufre o no con su avance desconsiderado y acaba convirtiéndose en un ser irreconocible ante los ojos que creen conocerlo y demasiado reconocible en otros aspectos.

Duele.
2. m. coloq. Exceso de autoestima.

Creí poder con ello, que había cosas que estaban por encima de todo esto y que era una realidad evidente, creí que una vez tratado en profundidad se convertiría en una anécdota divertida más para compartir.

No sólo se trataba de mi capacidad o carencia de la misma.

Tuesday, 11 March 2008

VIDA

Esta es la historia de un padre que competía año tras año en el Ironman de Australia. Su mayor ilusión era competir al lado de su hijo en esa prueba, pero su hijo, por desgracia, nació con parálisis cerebral.

Ese hombre nunca vio la situación de su hijo como un obstáculo y entrenó, entrenó muy fuerte, con su hijo durante varios años hasta que llegó el momento.

A los 60 años se inscribieron al Ironman australiano. Lo terminaron. Lo hicieron juntos.

Esta lección de vida, coraje, ilusión y superación me ha llegado al alma, me caían las lágrimas a pesar de estar en el despacho y me he saltado mis máximas de no reenviar emails de este tipo a mis amigos y de no escribir de cosas que no se relacionen con mi vida en este blog.

Su lección, de una forma casi mágica, ha iluminado mi martes, y es que antes cosas así, es fácil saltarse las normas.

Gràcies Frats.


"Our message is YES you can. You can do anything you want as long as you make up your mind. You can do it"


Monday, 10 March 2008

Walking coffees

Porque el calendario lo dice y el reloj no miente, sino juraría que han sido mucho más de 48 horas.


Me gusta haber vuelto a los sitios de siempre de una forma distinta.

Friday, 7 March 2008

Y hablando de ganas

CU on monday!

Midnight dancing

Las personas van y vienen, es el destino, el fluir del mundo, estamos acostumbrados y no nos afecta ni sorprende. Con los amigos la situación es muy distinta, ellos no tienen que ir ni venir, tienen que ser eternos porque por eso son tus amigos. En mi forma de entender la amistad, los lazos que surgen de ésta son sagrados.

Aunque hay ocasiones en las que esos lazos irrompibles son demasiado flexibles para mi gusto. Se alejan de ti y no sabes como hacerlos volver sin arriesgar la resistencia de los mismos. Así que dejas pasar el tiempo y, de repente, sin que ni siquiera el destino sospechara lo que iba a pasar, te encuentras a la 1 de la mañana bailando descalza en tu casa el breikindance, el crusaito, el maiquelyason y el robocop.

En ese momento los lazos son tan cortos que resulta muy difícil aflojar el abrazo y deseas que dure horas porque lo has echado mucho de menos.

Estamos hechos unos bailongos, el miércoles probaremos suerte con la danza del vientre. Me muero de ganas!

Wednesday, 5 March 2008

Maratones condales

Ayer, después de 3 años, fui a ver a Miguel. Salí temprano de la oficina y me aventuré por las atestadas calles de la ciudad condal hacia Plaza Cataluña, que es donde él vive.

Barcelona está "ventosa" y eso hace que la ciudad y sus habitantes estén - estemos, en cierto modo, maratonianizados.

Vi, y es que el tráfico te da tiempo a observar muchas cosas, a unos niños corriendo tras un globo en María Cristina, a una chica con una falda preciosa corriendo hacia la Illa mientras el viento intentaba descubrir el color de su ropa interior, a unos agentes de viajes corriendo en la esquina de Diagonal Muntaner para alcanzar los catálogos promocionales que habían salido volando y a un grupo de jóvenes corriendo Rambla Cataluña abajo para llegar a tiempo a la sesión de Sweeney Todd del Club Coliseum.

Como el resto de la ciudad, ayer yo también corría. Corrí para salir a las 5 del despacho, corrí para no llegar tarde con aquel tráfico horroroso a mi cita en la plaza de las palomas, corrí para que no tuvieran que esperarme en la cena que tenía después de Miguel y corrí para irme a la cama, vistas las horas que eran cuando acabó la cena.

Hay que ver las prisas que impone el viento.

A pesar de saber que Miguel vive en Plaza Cataluña, el viento y el despiste me llevaron al mismo número de la Rambla Cataluña, situado a 20 metros del primero. El portero de la finca equivocada salió sin ninguna prisa (y es que a él no debe afectarle el viento) y muy amablemente a la calle para corregir el error de rumbo al que, por sus palabras, se enfrenta varias veces al día (al parecer yo era el número 14 del día de ayer...) y lo hizo de una forma que me hizo girar la cabeza dos veces en busca de la cámara oculta.

"Señorita, ¿ve usted el señor que está subido en lo alto de aquel edificio? Porque sepa usted que es un señor, ya que tiene una colita entre las piernas. Piense que si el señor del tejado orinara, su orín caería exactamente en la puerta de la finca a la que se dirige y usted quedaría pringada de arriba abajo...".

Suerte del viento, que se llevó mis carcajadas rápidamente y en silencio.

Monday, 3 March 2008

Va de pasos: uno más

Descontando pasos

Cada viernes me cuesta más coger el bolso y los zapatos a las 9 de la noche y poner rumbo a la ciudad condal para ir a clase. En casa se está calentita, el sofá y la manta de cuadros que me hizo mi madre para Navidad me miran con descaro, a la espalda llevo 5 días de intenso trabajo y me pesa todo. Cada viernes me cuesta más, pero cada viernes acabo yendo y una vez acabada la clase me alegro de haber estado allí.

Es una clase extraña, desparejada de origen y descoordinada desde sus principios. Somos gente de lo más distinta: el chico tímido de ojos preciosos, el que siempre está bailando en la sala de abajo, los que ya sabían algo, el que no sabía nada y nunca aprenderá, el que salta, el que se acerca demasiado, la que cuenta, las de los falafel y el agua y el que te lleva como si fueras una pluma y hubieras bailado salsa toda la vida. A pesar de lo extraño es una clase divertida.

A las 11 y cuarto del viernes, sintiéndome como Ginger Rogers, prometí ir a bailar el domingo. Yo, que he fallado todos los domingos desde que empezamos y esta vez, sin presión alguna por parte de ninguna de ellas, dicidí que allí estaría.

Ayer me costó menos coger el bolso y los zapatos, puede que porque fuera una hora antes o porque ya había tenido mi sesión de sofá y mantita, o porque el viernes me lo pasé en grande, o incluso puede ser que las de los falafel y el agua tengan razón y "mírala qué contenta viene".

Thursday, 28 February 2008

Negro y amarillo

es muy difícil destacar en la historia sobre la alargada la sombra de 20 poemas de amor y una canción desesperada...

Wednesday, 27 February 2008

Febrero del 41

Hoy hace 67 años que nació el señor Gregorio.

Se le notan esos 67 años en las manos, en la voz, en la falta de pelo, en su mente, en el movimiento de su cuerpo y, últimamente, se le notan mucho esos años en los ojos y los suspiros.

Está viviendo los que probablemente sean los 3 peores años de su vida. Él, que de joven pasó frío, hambre y penurias es ahora, que no le falta de nada, cuando siente que todo le sobra y en su fuero interno estoy segura de que desea cerrar los ojos, regresar a esos años de necesidad y ver como la sonrisa y la alegría vuelven a su cara, hoy triste.

No es feliz y me resigno a pensar que será así durante los próximos años, no quiero creer que no tiene solución, que ese sentimiento se prolongará hasta el último de sus días, no quiero creerlo porque es mi padre, le adoro, y sé que lo que está viviendo no es vida.

Hoy cumple 67 años y aunque él nada sabe de blogs, postales virtuales e internet, hoy es su cumpleaños y yo quiero felicitarlo.


Monday, 25 February 2008

112

Los elementos de llamada en caso de auxilio son una constante en la historia: fuego en las cimas más altas de un país, palomas mensajeras portando su pequeño pergamino atado a la pata, emisarios al galope atravesando llanuras o el sonido del mismísimo Cuerno de Gondor.

Pero yo vivo en un segundo, las palomas me dan asco, en mi pequeño pueblo no hay llanuras por las que galopar y no tengo suficiente confianza con Boromir para pedirle su cuerno, así que en caso de necesidad sólo me queda el teléfono.

El problema es que "yo no necesito ayuda, sóc forta" y de ahí que el mérito de mis salvadores sea mayor.

Esos salvadores me conocen muy bien, tanto que les basta oir un "estoy bien, no te preocupes, ya hablaremos mañana" por mi parte para que las montañas prendan en llamas, las palomas sobrevuelen la ciudad, se provoque una estampida de caballos y respecto el cuerno? pues sin cuerno, que para eso no se me ocurre nada :).

Mi Estrella y su partenaire, una vez más, acudieron este fin de semana a una llamada de socorro que, como siempre, yo no hice, y de ahí el valor de la misma.

Amaneció un día gris en la ciudad condal, de esos que te inspiran mantita, sofá y miserias compartidas con el sofá y lo último en que piensas es en pasar el día en el puerto. Pero un plan es un plan y cancelarlos está feo, así que la pumpkin y yo, como un buen par de grumetes, pusimos rumbo al Antares.

Un día relajado, sin importar que fuera gris, de risas, buena comida, buen vino, compartir cama y muchos gossips. Creo que Julian, a pesar de ser su partenaire, es el único hombre con el que he compartido cama durante horas en los últimos meses. Si en verano mi pequeña cama era suficiente para poder ver una peli los 3 juntos, ver una en la suya ayer fue como estar en una piscina olímpica!

A medida que se hacía de noche y empezamos a encender las luces del Antares me venía más a la mente el recuerdo del verano y sus noches eternas anclados en las calas del paraíso. Esas calas donde los zapatos y los peines no existían, las preocupaciones y el dolor parecían más pequeños y donde los relojes y las prisas de la vida peninsular creíamos que no podían alcanzarnos. Ayer sentí exactamento lo mismo y me gustan mucho esas sensaciones.

Preparar las cosas para marcharnos a casa me recordó los fines de semana de hace mil años en Corbera cuando el domingo por la noche recogíamos todo para volver a la ciudad. El puerto, los sonidos, los olores y el barco, me recordaron el último verano. La mezcla de recuerdos me hizo sentir cómoda, en casa, en familia y ese sentimiento es capaz de aniquilar al más terrible de los trenes.

El tren salió de Sants. Yo estaba en Port Vell.

Wednesday, 20 February 2008

Sésamo con chocolate

Te quedas en la oficina hasta tarde porque tienes bastante lío y a última hora, cuando ya estás a punto de apagar el ordenador, recoger el bolso y salir por la puerta porque te esperan en el gimnasio, una persona con la que no tienes demasiado trato te pide un favor.

Sabes que es una cosa que te va a llevar un buen rato, oyes a otras personas que le han dado excusas de lo más egoistas, ves su cara de preocupación, te pones en su lugar y te quedas. Al final no es tanto rato, y tampoco has sido de tanta ayuda y en media hora te puedes ir y seguir con tus planes para esa tarde.

Esta mañana ha dejado un paquete de croissants recién hechos sobre mi mesa, en agradecimiento por mi ayuda de ayer.

Definitivamente, she made my day.

Tuesday, 19 February 2008

Más allá de los comentarios

No es una même, pero hay preguntas que necesitan respuestas y refleXión por mi parte...

¿Qué dejaría? - Un sitio que me gustaba, mucho, y por el que he pagado un alto precio. Un ambiente que me consume y una vida relajada económicamente hablando. Una presión hacia mi persona, no como profesional sino como ser humano, que nadie tendría que soportar.

¿Quiero seguir con lo que dejaría? - Hay pocas razones por las que seguir en ello, pero un par de ellas tienen un peso considerable, aunque no suficiente, para plantearme seguir como una opción a medio - largo plazo.

¿Quiero cambiar? - Se juntan los motivos de la respuesta anterior pero debo admitir que sí, que necesito energía, ilusión, ganas de conducir los 60 kilómetros de cada mañana y no sé si soy capaz de encontrarla aquí de nuevo. No obstante, sin prisa.

¿Sirvo para algo mas? - Sí, seguro que sí. Quizás el belovely project me queda grande o directamente no encajo en él, no lo sé, pero quien no se arriesga no llega a nada en esta vida. Es una sabia lección de mi madre que, además, siempre dice que cuando una puerta se cierra, otra se abre.

¿Por qué no cambio? - Porque lo que el miércoles pasado fue un sí rotundo, el viernes pasó a ser una incógnita de nuevo, y así seguimos a día de hoy. Y de hecho, así seguiremos, porque parece que tampoco es hoy el día de las respuestas. Estoy algo cansada.

¿Porque no puedo o porque no quiero? - En el tema de las muñecas rusas modernas, porque ahora mismo no sé si puedo, la incertidumbre de la que hablábamos. Querer? Querría, pero no a cualquier precio.

A pesar de querer, siento que tras estos días de nervios, cambios, dimes y diretes, parece que la ilusión se evapora, el agobio puede con ella, y va apagando su brillo, y no quiero subir al tren con ese sentimiento. Soy una persona activa y tremendamente positiva y necesito que el ánimo me acompañe en este viaje, junto con la pasión, las ganas y las mariposas en la boca del estómago - no tener tiempo, ni ganas, de enamorarme, hace que necesite otras cosas que me aporten esa sensación y un proyecto que supone un gran reto es casi una garantía de ello aunque ahora mismo, éste, no lo siento así.

Creo tener los ojos abiertos, estar despierta ante la realidad que veo frente a mí, pero no sé si soy realmente objetiva ante ella. Me has hecho pensar acerca de los pequeños engaños que mi mente puede estar fabricando y creyéndose a pies juntillas y me asusta.

¿Personas que me van bien? Sí, las hay y las adoro. Me permiten pasar del día más oscuro a la noche más clara. Es curioso como un nestea puede devolver la tranquilidad a tus sueños después de un mes de despertares de madrugada, ansiedad y pesadillas.

¿Personas que no me van tan bien? También existen, sí. Consumen mi energía y me hunden en el pozo de la más absoluta incomprensión. Aunque si te paras a pensar ¿no es culpa mía, porque soy yo la que se lo permito?.

Sea como sea seguiré adelante - hace tiempo que tuve la suerte de encontrar mi camino y a mí misma sobre él, y no estoy dispuesta a perder(lo)(me).