A pesar de saber que, aunque éste es un blog algo dejado por su creadora, en él sólo se habla de "yo, mi, me, conmigo", llegan un buen día, y me lanzan un même: Yo soy fan de.
He revisado los estatutos del blog, redactados, votados en referéndum y aprobados por aquí una servidora, y he encontrado un escape por el que puedo aceptar hacer el même y seguir con el enfoque egocentrista que carateriza esta bitácora: Y es que trata de ser fan yo, fan de marcas que uso en mi día a día desde hace ni se sabe de tiempo, así que a por ello!
Yo confieso que soy fan de muchas cosas. Yo confieso que soy (muy, muy, muy) marquista. Y con esas confesiones, me hacen elegir sólo 4? Mundo cruel XD
Soy fan de Cacaolat; más fan de Cacaolat de lo que todos los que han hecho este même lo son de cualquier otra marca. Tengo 32 años y no creo que nunca haya pasado más de 2 semanas seguidas sin tomar un Cacaolat. Mi padre se ha dedicado siempre al negocio de la restauración y eso me permitía tener acceso a Cacaolat en botella de vidrio, que es EL Cacaolat por definición; cuando se jubiló, en pleno arranque de frikismo, envié una carta a Letona pidiendo por favor que comercializaran ese envase y no me hicieran caer en el envase de plástico después de tantos años. No, no me hicieron caso, pero a pesar de ello, sigo siendo compradora y consumidora de Cacaolat a diario. Y sólo lo acepto frío, sin importar la fecha del calendario.
Soy fan de Krispies de Kelloggs. No Smacks, no Corn Flakes, no nada de nada, Krispies, de los de toda la vida, de los que en España dan nombre a los cereales de la mañana. Y vuelvo a hacer referencia a los años, pero es que recuerdo una caja de Krispies en todos los desayunos de mi infancia en casa de mis padres, y siguen estando en mis desayunos de hoy en día; la misma caja azul con los 3 muñecos, que me tomo de la única manera posible: con Cacaolat bien frío.
Soy fan de las braguitas y los tangas de Calvin Klein. En el cajón de mi ropa interior no hay nada más que prendas de esa marca desde hace muchos años. Esnobismo? No, porque podría usar de La Perla y sería muchísimo más posh, pero entonces no serían de algodón, que es lo único que uso en ropa interior, tendría que probármelos al ir a comprar, tendría que pensar en los colores que tengo...un perezón! La compra de ropa interior gracias a Calvin Klein se convierte en un puro trámite: necesito braguitas, voy al Corte Inglés, cojo un paquete de los básicos de cada año, talla S, sólo hay 3 únicos colores (aunque este año han incorporado el rosa!) y pá casa.
Soy fan de Iphone, más concretamente de whatsapp, soy absolutamente adicta a ese trasto y es que la comodidad de tener a alguien a un chat de distancia en todo momento sin importar el lugar del mundo donde estés, no tiene precio. Eso es comunicación y valor añadido, y lo demás son tonterías.
Me siento algo rara dejando el post así, si sólo pudiera llevarme a una isla desierta las 4 cosas de las que más fan soy, estaría bien alimentada y comunicadísima, pero iría medio en bolas! :)
He revisado los estatutos del blog, redactados, votados en referéndum y aprobados por aquí una servidora, y he encontrado un escape por el que puedo aceptar hacer el même y seguir con el enfoque egocentrista que carateriza esta bitácora: Y es que trata de ser fan yo, fan de marcas que uso en mi día a día desde hace ni se sabe de tiempo, así que a por ello!
Yo confieso que soy fan de muchas cosas. Yo confieso que soy (muy, muy, muy) marquista. Y con esas confesiones, me hacen elegir sólo 4? Mundo cruel XD
Soy fan de Cacaolat; más fan de Cacaolat de lo que todos los que han hecho este même lo son de cualquier otra marca. Tengo 32 años y no creo que nunca haya pasado más de 2 semanas seguidas sin tomar un Cacaolat. Mi padre se ha dedicado siempre al negocio de la restauración y eso me permitía tener acceso a Cacaolat en botella de vidrio, que es EL Cacaolat por definición; cuando se jubiló, en pleno arranque de frikismo, envié una carta a Letona pidiendo por favor que comercializaran ese envase y no me hicieran caer en el envase de plástico después de tantos años. No, no me hicieron caso, pero a pesar de ello, sigo siendo compradora y consumidora de Cacaolat a diario. Y sólo lo acepto frío, sin importar la fecha del calendario.
Soy fan de Krispies de Kelloggs. No Smacks, no Corn Flakes, no nada de nada, Krispies, de los de toda la vida, de los que en España dan nombre a los cereales de la mañana. Y vuelvo a hacer referencia a los años, pero es que recuerdo una caja de Krispies en todos los desayunos de mi infancia en casa de mis padres, y siguen estando en mis desayunos de hoy en día; la misma caja azul con los 3 muñecos, que me tomo de la única manera posible: con Cacaolat bien frío.
Soy fan de las braguitas y los tangas de Calvin Klein. En el cajón de mi ropa interior no hay nada más que prendas de esa marca desde hace muchos años. Esnobismo? No, porque podría usar de La Perla y sería muchísimo más posh, pero entonces no serían de algodón, que es lo único que uso en ropa interior, tendría que probármelos al ir a comprar, tendría que pensar en los colores que tengo...un perezón! La compra de ropa interior gracias a Calvin Klein se convierte en un puro trámite: necesito braguitas, voy al Corte Inglés, cojo un paquete de los básicos de cada año, talla S, sólo hay 3 únicos colores (aunque este año han incorporado el rosa!) y pá casa.
Soy fan de Iphone, más concretamente de whatsapp, soy absolutamente adicta a ese trasto y es que la comodidad de tener a alguien a un chat de distancia en todo momento sin importar el lugar del mundo donde estés, no tiene precio. Eso es comunicación y valor añadido, y lo demás son tonterías.
Me siento algo rara dejando el post así, si sólo pudiera llevarme a una isla desierta las 4 cosas de las que más fan soy, estaría bien alimentada y comunicadísima, pero iría medio en bolas! :)