Llevo 3 viernes que no se los deseo a mi peor enemigo, y los 3 han sido provocados por situaciones absurdas a las que les hemos permitido que nos afectaran demasiado provocando una reacción en cadena que, por lo menos los dos últimos fines de semana, se alargaron hasta bien entrado el sábado.
La sensación de tristeza, vacío, rabia, malestar, me puede...hace que, a pesar de estar bien, esté mal, que se me quiten las ganas de entrar y/o salir, que no me apetezca ver ni hablar con nadie y que la única compañía tolerada en esos momentos sea la de la tele, el sofá y una manta. Patético. Lo sé. Pero por más que intento solucionarlo, no lo consigo. Me siento así y no sé cambiarlo.
Lo peor de todo es que estar así me genera un sinvivir que no me permite hacer nada sin dudar. Quiero encontrar el momento para arreglarlo, pero no quiero hacerlo. Quiero ir a tomar algo para romper el entorno y la situación pero no quiero decirlo. Quiero hablarlo, pero no quiero dar mi brazo a torcer. Y me siento perdida aunque sé que la solución está al alcance de mi mano, y no hago nada.
Es todo muy confuso, se mezclan demasiadas cosas, emociones, sentimientos, palabras, acciones... y si le sumas que yo tiendo a personalizar demasiado las cosas que suceden a mi alrededor, la mezcla es explosiva.
¿Por qué en vísperas de fin de semana?
La sensación de tristeza, vacío, rabia, malestar, me puede...hace que, a pesar de estar bien, esté mal, que se me quiten las ganas de entrar y/o salir, que no me apetezca ver ni hablar con nadie y que la única compañía tolerada en esos momentos sea la de la tele, el sofá y una manta. Patético. Lo sé. Pero por más que intento solucionarlo, no lo consigo. Me siento así y no sé cambiarlo.
Lo peor de todo es que estar así me genera un sinvivir que no me permite hacer nada sin dudar. Quiero encontrar el momento para arreglarlo, pero no quiero hacerlo. Quiero ir a tomar algo para romper el entorno y la situación pero no quiero decirlo. Quiero hablarlo, pero no quiero dar mi brazo a torcer. Y me siento perdida aunque sé que la solución está al alcance de mi mano, y no hago nada.
Es todo muy confuso, se mezclan demasiadas cosas, emociones, sentimientos, palabras, acciones... y si le sumas que yo tiendo a personalizar demasiado las cosas que suceden a mi alrededor, la mezcla es explosiva.
¿Por qué en vísperas de fin de semana?