Hace unas semanas crucé esa plaza. Era de noche, estaba oscuro, mis tacones repiqueteaban en el suelo, anunciando la presencia de una intrusa a esas horas por esas calles, y el miedo, a pesar de no caminar sola, iba cogido de mi mano. No recuerdo la conversación de ese momento y no olvido la necesidad de salir de allí y respirar tranquila.
Si no hubiera vuelto a pasar, nunca hubiera podido hablar del kebab chungo, muy chungo, de la esquina, ni de los habitantes nocturnos en el portal, ni de la tienda en la que venden unos zapatos que le gustan a la comedora impulsiva de galletas, ni siquiera de la panadería orgánica que seduce con sus olores a todos aquellos que pasan por delante.
El jueves volví a cruzar la plaza. Era media tarde, no había mucha luz, no hacía ruido al caminar, y a pesar de ir sola, el miedo debía estar ocupado en otro evento, porque miré mis manos y estaban libres. Recuerdo perfectamente la música que oía mientras caminaba y la ilusión que me hacía estar allí y el lugar al que me dirigía.
Si no hubiera vuelto a pasar, nunca hubiera podido hablar del kebab chungo, muy chungo, de la esquina, ni de los habitantes nocturnos en el portal, ni de la tienda en la que venden unos zapatos que le gustan a la comedora impulsiva de galletas, ni siquiera de la panadería orgánica que seduce con sus olores a todos aquellos que pasan por delante.
El jueves volví a cruzar la plaza. Era media tarde, no había mucha luz, no hacía ruido al caminar, y a pesar de ir sola, el miedo debía estar ocupado en otro evento, porque miré mis manos y estaban libres. Recuerdo perfectamente la música que oía mientras caminaba y la ilusión que me hacía estar allí y el lugar al que me dirigía.
otra ciudad, otra vida, mi actualizado viejo yo.
5 comments:
Es chulo superar los miedos. Es bonito caminar hacia un lugar con ilusión. Está bien recuperar la fuerza.
nadador,
m'agrada sentir-me "part de" ja sigui un lloc, una persona, una situació...si ets part d'algo, no pots sentir por, no creus?
Els canvis obliguen a perdre pors. A vegades ens visiten d'altres però que, amb canvis, també marxen. Confio sempre en veure horitzons perquè, com tu, dius, allà on algú o alguna cosa ens espera, no cal tenir por.
M'agrada molt llegir-te. Com tu dius, MOLA:)
Cómo te gustan las fábulas, M. Y menos mal que publicas una vez por mes. Así te puedo seguir fácilmente :)
Rateta Miquey,
Gràcies per llegir-me. Mola que hi siguis ;)
Petons,
Sergio,
Gracias, es una gran historia en realidad, narrada en 3 párrafos, pero que me hace sentir muy feliz.
Se acabó publicar una vez al mes, nuevos tiempos, viejas costumbres.
Besitos
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