Monday, 10 September 2007

La sabiduría de la vejez

"Me encantaba aquel anuncio que se emitía en TVE en las pausas publicitarias de las pelis. Aquel, en el que una pareja, chico y chica, se encontraban avanzando por un pasillo de su casa. Llegado él a su altura, con un dedo acariciaba la mano de ella sin detener ninguno de los dos su marcha. Ambos seguían su camino, uno hacia el salón, otro quizás hacia la cocina, pero en aquel lugar y en aquel momento, el tiempo se detuvo para los dos. Yo quiero enamorarme así."

Si es que a pesar de la piel de bruja, la lengua bífida y el, ya evidente y popular, mal pulso, no dejo de ser una llorona sentimentaloide incapaz de resistirse a algo así...

5 comments:

Motenai said...

el link no me va :-(

Motenai said...

Vale, ya va. Y qué tiene que ver una entrada sobre las mujeres israelíes del ejército con ser una llorona sentimentaloide? Quieres unirte a las fuerzas armadas?

Anonymous said...

Hola Marta, gracias por dedicarle todo un post a mi blog. Es todo un detalle y te lo agradezco de corazón. Gracias :)

Tranqui, pues ya somos dos los llorones sentimentaloides :)

Aquello que leíste es realmente lo que pienso y siento, pues creo que una de las mejores cosas que tiene la vida es ser tu mismo y decir la verdad siempre que puedas, porque es la única manera de ser auténticamente libre. Así que ese párrafo es una expresión de mi pensamiento interior y procuro hacer lo mismo a lo largo de todo el blog. Lo de las mujeres soldado israelíes es porque al nacer tuvieron el detalle de darme dos ojos con los que contemplar los monumentos del mundo ;)

Lo dicho, gracias por el detalle y te tengo incluída en mis suscripciones RSS así que te seguiré de cerca. Nos leemos. :)

Un besote.

Anonymous said...

Pues sí, el abuelo y yo hemos decidido que, por diferentes motivos personales, nos vamos a unir a las fuerzas armadas, y como sus motivos, visto lo visto, tienen más peso que los míos y además, somos un par de llorones sentimentaloides a los que no me imagino lagrimeando en ejércitos distintos, pues hemos optado por alistarnos juntos al ejército israelí.

Y a todo esto, el israelí es el que daba más puntos para conseguir el viaje a Cayo Coco ;)

Después de la emoción, qué menos que un párrafo, chico de la gorra, qué menos? :)

Kisssssss

Anonymous said...

^_^

Kisss