Esta es la historia de un cuento que no tiene un final feliz, a diferencia de lo que le pasó a Dorothy, a mí me atacaron las brujas de los puntos cardinales y poco importó que llevara chapines rojos o que las baldosas fueran verdes o amarillas, de un soplido, como si de la casa de Los 3 Cerditos se tratara, todo se vino abajo....Sí, debía ser la casa de uno de los cerditos perezosos, porque no resistió el azote del viento.
Hace años aprendí algo en lo que nunca he dejado de creer:
"Las cosas nunca pasan porque si".
Pienso aferrarme a esa idea como a un clavo ardiendo y seguiré adelante viviendo cada día como una nueva aventura, que la vida es el regalo más valioso, y a mí me enseñaron a ser agradecida.
Hace años aprendí algo en lo que nunca he dejado de creer:
"Las cosas nunca pasan porque si".
Pienso aferrarme a esa idea como a un clavo ardiendo y seguiré adelante viviendo cada día como una nueva aventura, que la vida es el regalo más valioso, y a mí me enseñaron a ser agradecida.
2 comments:
Te deseo la mejor de las suertes en tu nueva aventura diaria.
Tu felicidad está ahi afuera.
P.S. Bienvenida de vuelta a la blogsfera.
...emmmsss....gracias?
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