Ayer iba paseando por el Borne con unas amigas cuando un par de chicos enganchados a una cámara y un micrófono nos abordaron preguntándonos si podíamos dedicarles 5 minutos para su programa de televisión. No recuerdo el nombre del programa, ni creo que nuestra intervención tenga alguna utilidad para ellos, pero el tema que trataban me ha llevado a escribir hoy esta entrada: la improvisación.
improvisar
(De improviso).
1. tr. Hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación.
Nos preguntaron lo que significaba para nosotras, si hacíamos uso de ella en nuestro día a día y nos pidieron que les describiéramos una situación en la que no pudieramos aplicarla.
Generalmente improviso bastante, me adapto a los cambios y a las circunstancias en mi vida personal y profesional y el resultado suele ser bueno, pero hay ocasiones en las que soy incapaz de improvisar, no sé si por mi zodiaco y ascendente o por mis siempre presentes obsesiones, pero son cosas que necesito que salgan bien, sentir que tengo la situación controlada hasta el momento inicial y saber que todo está perfecto - la improvisación ya vendrá después.
Cuando se da una de esas ocasiones preparo millones de cosas que a la mayoría de la gente se le pasarían por alto, considero todas las variables posibles y tras haber trabajado sobre el escenario sé que todo es perfecto y me siento genial. Entonces llega el momento, y sé que hasta ese instante todo está bajo mi control, y me relajo, respiro hondo, disfruto el momento y la improvisación y el dejarse llevar pasan a cobrar el protagonismo absoluto de la situación.
A partir de ahí los relojes no importan, ni las formas, ni las vidas de cada uno, ni las apariencias y todo vale, y todo es especial y los polos de la Tierra podrían invertirse en ese momento y no sería importante, al fin y al cabo - ¿a quién le importa hacia dónde gira el agua?
improvisar
(De improviso).
1. tr. Hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación.
Nos preguntaron lo que significaba para nosotras, si hacíamos uso de ella en nuestro día a día y nos pidieron que les describiéramos una situación en la que no pudieramos aplicarla.
Generalmente improviso bastante, me adapto a los cambios y a las circunstancias en mi vida personal y profesional y el resultado suele ser bueno, pero hay ocasiones en las que soy incapaz de improvisar, no sé si por mi zodiaco y ascendente o por mis siempre presentes obsesiones, pero son cosas que necesito que salgan bien, sentir que tengo la situación controlada hasta el momento inicial y saber que todo está perfecto - la improvisación ya vendrá después.
Cuando se da una de esas ocasiones preparo millones de cosas que a la mayoría de la gente se le pasarían por alto, considero todas las variables posibles y tras haber trabajado sobre el escenario sé que todo es perfecto y me siento genial. Entonces llega el momento, y sé que hasta ese instante todo está bajo mi control, y me relajo, respiro hondo, disfruto el momento y la improvisación y el dejarse llevar pasan a cobrar el protagonismo absoluto de la situación.
A partir de ahí los relojes no importan, ni las formas, ni las vidas de cada uno, ni las apariencias y todo vale, y todo es especial y los polos de la Tierra podrían invertirse en ese momento y no sería importante, al fin y al cabo - ¿a quién le importa hacia dónde gira el agua?
4 comments:
Si todo está bajo control, ¿es posible la improvisación?
Improviso mucho, y me sustento en mi intuición. Es entonces cuando mi guión vital se va al carajo y surge otro distinto.
¿Cómo llevas el tema de la bufanda negra? ¿Sigue siendo una muñequera? :-)
Sí, cuando las cosas principales están bajo control y sabes que hasta ahí todo está bien es cuando la improvisación aparece y te vas adaptando a las circunstancias y a lo que surja.
Paseante, qué decepción de proyecto bufanda...mi madre harta de que las tres madejas de lana llevaran un año acumulando polvo y aprovechando que el 25 estuvo en mi casa, las raptó y deshizo la mini labor que tanto tiempo me había llevado...
Eso sí, con mi madre de por medio, en dos semanas bufanda negra nueva! :)
Pues a lucirla :-)
Qué decepción! La señora María ha decidido darle otro uso a mis madejas de lana negras...se acabó la ilusión de estrenar bufanda!
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