Monday, 20 August 2012
Culpables y Coincidencias
Thursday, 22 September 2011
Cumpleanys sona raro :)
Monday, 12 September 2011
Tuesday, 28 June 2011
Diferentes tipos de memoria
Monday, 23 May 2011
Jornada de reflexión
Monday, 11 April 2011
Trotando y rodando
Tuesday, 13 July 2010
Faneando, que es gerundio
He revisado los estatutos del blog, redactados, votados en referéndum y aprobados por aquí una servidora, y he encontrado un escape por el que puedo aceptar hacer el même y seguir con el enfoque egocentrista que carateriza esta bitácora: Y es que trata de ser fan yo, fan de marcas que uso en mi día a día desde hace ni se sabe de tiempo, así que a por ello!
Yo confieso que soy fan de muchas cosas. Yo confieso que soy (muy, muy, muy) marquista. Y con esas confesiones, me hacen elegir sólo 4? Mundo cruel XD
Soy fan de Cacaolat; más fan de Cacaolat de lo que todos los que han hecho este même lo son de cualquier otra marca. Tengo 32 años y no creo que nunca haya pasado más de 2 semanas seguidas sin tomar un Cacaolat. Mi padre se ha dedicado siempre al negocio de la restauración y eso me permitía tener acceso a Cacaolat en botella de vidrio, que es EL Cacaolat por definición; cuando se jubiló, en pleno arranque de frikismo, envié una carta a Letona pidiendo por favor que comercializaran ese envase y no me hicieran caer en el envase de plástico después de tantos años. No, no me hicieron caso, pero a pesar de ello, sigo siendo compradora y consumidora de Cacaolat a diario. Y sólo lo acepto frío, sin importar la fecha del calendario.
Soy fan de Krispies de Kelloggs. No Smacks, no Corn Flakes, no nada de nada, Krispies, de los de toda la vida, de los que en España dan nombre a los cereales de la mañana. Y vuelvo a hacer referencia a los años, pero es que recuerdo una caja de Krispies en todos los desayunos de mi infancia en casa de mis padres, y siguen estando en mis desayunos de hoy en día; la misma caja azul con los 3 muñecos, que me tomo de la única manera posible: con Cacaolat bien frío.
Soy fan de las braguitas y los tangas de Calvin Klein. En el cajón de mi ropa interior no hay nada más que prendas de esa marca desde hace muchos años. Esnobismo? No, porque podría usar de La Perla y sería muchísimo más posh, pero entonces no serían de algodón, que es lo único que uso en ropa interior, tendría que probármelos al ir a comprar, tendría que pensar en los colores que tengo...un perezón! La compra de ropa interior gracias a Calvin Klein se convierte en un puro trámite: necesito braguitas, voy al Corte Inglés, cojo un paquete de los básicos de cada año, talla S, sólo hay 3 únicos colores (aunque este año han incorporado el rosa!) y pá casa.
Soy fan de Iphone, más concretamente de whatsapp, soy absolutamente adicta a ese trasto y es que la comodidad de tener a alguien a un chat de distancia en todo momento sin importar el lugar del mundo donde estés, no tiene precio. Eso es comunicación y valor añadido, y lo demás son tonterías.
Me siento algo rara dejando el post así, si sólo pudiera llevarme a una isla desierta las 4 cosas de las que más fan soy, estaría bien alimentada y comunicadísima, pero iría medio en bolas! :)
Tuesday, 25 May 2010
Brindis en la terraza
Ese evento me ha permitido conocer a personas a las que quiero mucho, desvirtualizar a amigos y gente muy interesante a los que he tomado un profundo cariño, y me ha permitido aprender, aprender muchísimo de cosas de las que ayer no sabía nada, hoy sé un poquito y mañana espero saber muchísimo más.
Hoy es una fecha especial para Cava&Twitts, es la 18a edición, su puesta de largo!, y para mí, la 1a edición, el baile de debutantes!
Voy de negro, pero en el fondo de mi bolso se esconden los zapatos de princesa. Y cuando todo acabe, y a las 12, suenen las campanadas y abra los ojos no tendré miedo, habré twitteado un evento en el que capitaneará Marc a dos grandes de la moda española, habré estado en la terraza del B hotel estrenando la temporada, habré brindado con un cava nuevo a pesar de no beber cava, me habré reido y hablado con conocidos y desconocidos y seguiré siendo feliz.
Y mis zapatos, por supuesto, los dos!, seguirán conmigo.
Tuesday, 18 May 2010
Volver a estornudar
¿Por qué dejar abandonado algo que me gusta tanto? ¿Por qué olvidar un sitio que sabe tantas cosas de mi vida?
Prometí volver. Mentí.
Intenté prometer que volvía. Mentí.
Es primavera, y a pesar del polen, las alergias y de mí misma, se han acabado las promesas. Y las mentiras.
Monday, 21 December 2009
Todo lo demás es prestado
Me he recorrido Paseo de Gracia arriba y abajo mil veces entrando y saliendo de todas sus tiendas, pero sólo hay una este año que para mí sea digna de mención.
Tuesday, 20 October 2009
El viajero pasivo
No sé cuanto tiempo tardé en darme cuenta que formaba parte de la rutina de mis mañanas, quizás cuando yo lo vi ya llevaba allí semanas, quizás llegó el mismo día que le vi, pero desde el primer momento, pasó a formar parte de mi vida.
Mientras esperaba en la cola para pagar mi periódico, le miraba de reojo y oía el crujido del expositor al girar. Varias vueltas suaves, tranquilas, observando fotografías de ciudades que igual nunca antes habían visto sus ojos, acariciándolas con sumo cuidado antes de decidirse por una. Siempre una. Siempre la misma. Siempre París.
Con su postal en la mano, su sombrero borsalino y una pequeña maleta negra se encaminaba hacia los andenes, esos en los que paran los trenes de larga distancia y, contrastando con el ruido y movimiento que siempre se daba en los mismos, se sentaba en silencio en un banco, aferrado a su postal y a su billete, con la maleta entre las piernas, a esperar.
Cada mañana el mismo ritual, su postal, su billete, su silencio y su espera. Y mi cariño por ese ser antes desconocido, pero parte de mí desde hacía meses, iba creciendo, junto con la curiosidad por su espera.
"Espero porque tengo miedo", me dijo la primera vez que me acerqué a él. Miedo a qué?, fue lo único que se me ocurrió preguntarle...
Estuvo en París unos meses y se enamoró de la ciudad, de sus gentes, sus olores, sus palabras, y sus costumbres, pero la mala suerte coincidió con él en la Capital del Sena y vivió allí un tiempo de revolución. Donde las palabras bonitas vivían, se instalaron los desaires, donde el silencio era paz, llegaron los gritos y la guerra, donde se había sentido en casa, llegó a sentirse un extraño sin hogar. Y regresó.
Pasó el tiempo y su amor por París estaba intacto, es lo que pasa con los grandes amores, que son eternos, pero su miedo a los gritos, los desaires y la sensación de no tener hogar que había sentido, era cada día mayor. Contra ese miedo luchaba el amor, y por eso, como si de un viejo ritual mágico y de tributo se tratara, cada mañana recogía su maleta, compraba su billete, elegía su postal y se sentaba en su andén a esperar. Allí pasaba las horas, hasta que su tren cerraba las puertas, momento en el que él enjugaba sus lágrimas, y le veía partir. Un día tras otro.
Cuando acabé de hablar con él, era yo la que enjugaba mis lágrimas y sufría por ese amor tan grande, por esas oportunidades aún posibles y por ese miedo paralizante que no le dejaba avanzar. Intercambiamos direcciones, algo tan antiguo y nostálgico como su ritual y nos despedimos.
Al poco tiempo, mi ruta cambió, dejé de ir a esa estación y no volví a saber del caballero con maleta negra y sombrero borsalino que una mañana tras otra esperaba en el andén con una postal de París en las manos.
Cada mañana, desde aquel día, al salir de casa por las mañanas, miro el buzón, esperando una postal sellada en la Ciudad de la Luz que diga: "Vaig ser més fort que la por, vaig lluitar pel que volia."
Monday, 7 September 2009
Tuesday, 4 August 2009
Colores de sangre
Cuando eres hija única como yo, y no es una excusa. Naces en una familia dolida por la pérdida de un hijo anterior, y no es una excusa. Te buscaron durante años hasta que llegaste, y no es una excusa. Te dieron todo lo que tenían y algo más, y no es una excusa. Te criaron entre algodones muyyy blanditos para que nada ni nadie te hiciera daño, y no es una excusa. Te alimentaron de abrazos, mimos y besos, y no es una excusa. Te han destinado tantos te quiero como buenos días a lo largo de tu vida, y no es una excusa. Han vivido por y para ti aislando sus propias necesidades, y no es una excusa. Te conocen y saben que necesitas, cuando lo necesitas y como sin necesidad de pedir nada, y no es una excusa.
Cuando se dan todas esas cosas juntas significa que eres un ser privilegiado por nacer donde has nacido, pero también significa que no es fácil bajar la vista del trono rosa en el que llevas sentada los últimos 30 años para levantar la mano y decir en voz alta: lo he hecho mal.
una pena haberlo hecho tan tarde.
Monday, 23 March 2009
New season, real life
No soy fácil ni rápida haciendo maletas, nunca sé los por si acasos que me van a surgir, el tiempo que va a hacer, las reuniones que voy a tener o los saraos a los que María me va a invitar, con lo que domingo sí, domingo también, cargo infinidad de pantalones, faldas, camisetas y, cómo no!, zapatos.
Ayer, como domingo que era, no fue una excepción. Planté la maleta encima de la cama y empecé la rutina de ir metiendo dentro los conjunts de trabajar ensayados, como les llama Blanca, y los zapatos. Abrí el último armario, el más bajito, en el que se alinean ordenadamente mis tesoros, y había algo diferente que, a pesar de saber que estaban allí, hizo que se me acelerara el corazón al verlo.
Hace un tiempo tuve miedo y dudé de mi capacidad para tirar adelante el proyecto, se me juntaban demasiadas cosas que tenía que asimilar demasiado rápido y la experiencia en estas cuestiones no estaba de mi lado.
Hace unos meses esos zapatos no estaban allí, yo no era la misma persona y no respiraba la piel y el olor que hoy me alimentan y respiro.
Wednesday, 4 March 2009
Mimetismo
Si no hubiera vuelto a pasar, nunca hubiera podido hablar del kebab chungo, muy chungo, de la esquina, ni de los habitantes nocturnos en el portal, ni de la tienda en la que venden unos zapatos que le gustan a la comedora impulsiva de galletas, ni siquiera de la panadería orgánica que seduce con sus olores a todos aquellos que pasan por delante.
El jueves volví a cruzar la plaza. Era media tarde, no había mucha luz, no hacía ruido al caminar, y a pesar de ir sola, el miedo debía estar ocupado en otro evento, porque miré mis manos y estaban libres. Recuerdo perfectamente la música que oía mientras caminaba y la ilusión que me hacía estar allí y el lugar al que me dirigía.
Monday, 16 February 2009
2.0
Et voilà, aquí estoy.
Tengo tantas cosas por contar y me resulta tan difícil hacerlo...mi nuevo yo, porque he descubierto un nuevo yo en mí que ha ido creciendo de forma silenciosa y con mucho cuidado, no da muchas explicaciones, ni se cuestiona cosas que el yo anterior hubiera deshilado hasta convertirlas en absurdo haciéndoles perder así todo su atractivo, ni se agobia con timings y planificaciones, ni altera comportamientos ni reacciones ni formas de hacer o pensar. El nuevo yo vive, hoy, aquí y ahora y, sin aplicar un concepto "viva la virgen" que tanto me desquicia, se preocupa por el momento.
El otro día me preguntaron si durante x tiempo había sido feliz, la respuesta, un sí, me sorprendió hasta a mí porque ¿cómo se puede ser feliz sin ser tú mismo?.
Ante esa situación a mi nuevo yo se le escapa una media sonrisa mientras mueve la cabeza hacia los lados. Creo que en realidad sabe que sólo es el viejo yo de siempre, pero actualizado, y no quiere llevarme la contraria.
Sunday, 4 January 2009
Tuesday, 30 December 2008
Lactosa y cafeína
El primer mes fue bueno, buenísimo. Tenía millones de cosas por hacer y todo me hacía ilusión, salir, quedar para comer, hacer recados, quedar para cenar, volver a salir, ir al gimnasio, viajar, salir una vez más...lo dicho, buenísimo y lo disfruté intensamente.
El segundo mes llegó de la mano del otoño, la euforia por hacer cosas se iba diluyendo y la ilusión se escondía por los rincones de algunos días de la semana. Mi cuerpo se acostumbró al nuevo horario, dejé de despertarme a las 7 de la mañana día sí, día también y mi carácter habitualmente optimista se acortaba, igual que se acortaban los días a eso de las 6 de la tarde.
El tercero, a pesar de ser mi número, ha sido muy duro, el más duro, y si eres yo y no te gusta preocupar a tu gente y hacerlos sufrir, aún es peor porque te encierras en casa, en tu mundo, no tienes ganas de hablar, porque cuando hablas estás fingiendo, no tienes ganas de arreglarte, porque para qué, si no me va a ver nadie, no tienes ganas de salir, porque sientes que todo el mundo tiene una vida y tú eres un parásito social, no tienes ilusión por nada, nada te parece bien y nada te hará reconocerlo en voz alta.
En plena depresión anímica, que no física ni mental porque en mi caso siempre se ha tratado de un problema circunstancial que a la larga tendría solución, y después de haber llegado a lo que, para mí, es el fondo, salí a desayunar un día hace un par de semanas a la panadería en la que desayuna mi madre con sus amigas.
Si algo de las mañanas me gusta más que ellas son sus nietos y sobrinos pequeños. Sus familias han crecido, pero ellas son mujeres de costumbres y a las 9 de la mañana empujando cochecitos cargados de niños abrigados como esquimales, están en el Pascual (la panadería en cuestión).
A pesar de no ser niñera, y a riesgo de parecer una pesada tanto link en una misma entrada, en ese grupo de madres, ahora tías y abuelas, y pequeños, hay uno en concreto, que nos, me, tiene robado el corazón.
Se llama David, tiene 3 años y hace un par de semanas, el día en que mi yo sin ilusión bajó a desayunar, él estaba allí. Parloteaba acerca de los Reyes Magos, registraba nuestros bolsos en busca de bolígrafos y papeles que poder pintorrejear y sembraba, si es que aplica ese verbo en este caso, el contenido de todos los azucarillos que encontraba en las mesas. David es precioso y, con diferencia, el niño más ocurrente con el que me he encontrado en mi vida.
Él sabe que Gabi, una de las mujeres del grupo, es su tía, y que vive con ella porque papá trabaja todos los días, mamá está enferma y no pueden hacerse cargo de él y, Gabi es siempre, sin excepción, Tía Gabi para él. Pero como toda regla hay una excepción que la confirma, y David llama mamá a Gabi, cuando ésta va por la tarde a recogerlo al colegio. Él no quiere ser distinto, las mamás van a buscar a sus hijos, y a él le gusta sentirse así.
David es hijo de padre africano y madre española y tiene el color de piel más bonito de este mundo, un café con leche oscuro que le hace único entre un millón. Él no quiere ser distinto, los niños de su colegio son blancos y "tía Gabi, ¿a que yo soy blanco?".
Ya no os extrañará cuando leáis que David este año escribió una carta a los Reyes en las que pedía un coche, un camión, un cuento, una pelota, una bicicleta y "tía Gabi, yo quiero un traje de médico pá arreglá pershona".
Queridos Reyes Magos, es una Navidad atípica para mí y sólo quiero pediros una cosa: quiero recordar a cada instante la ilusión que sentí al oir esas palabras.
Monday, 1 December 2008
Guinness fashionista
_¿cuál es la prenda más absurda que te has comprado?
Una camiseta de D&G negra con un mickey mouse estampado rollo envejecido. No sé en qué momento de mi vida estaba yo como para creer que cabría allí dentro. Eso sí, es preciosa y si algún día me hago una reducción de pecho, va a ser LA camiseta.
_¿cuál ha sido tu compra-devolución más rápida?
Hace unas semanas en Uterqüe para mi amiga María. Le compré unos zapatos, me fui con ellos envueltos de regalo y cuando estaban a punto de cerrar las tiendas, 09.25 pm, me llamó su marido confirmando que me había equivocado de talla. Tacones para que os quiero y carrera Paseo de Gracia arriba cargada con mil bolsas.
Para mí...suelo cambiar pocas cosas, pero esta temporada mi madre me regaló un vestido preciosamente inútil de Purificación García que cambié a las 2 semanas por el vestido de oficina más sexy del mundo de la misma diseñadora y que, precisamente, he estrenado hoy.
_¿la compra más barata que mejor resultado te ha dado?
Un top lencero negro de la colección del 2004 de Karl Lagerfeld para H&M. Me costó cuatro duros, es precioso y, aunque parezca mentira, sigue estando perfecto a día de hoy a pesar de las muchas noches locas que ha compartido conmigo.
_¿la compra más cara que peor resultado te ha dado?
No me pasa demasiado, pero tengo un vestido de Armani Jeans de lana azul que a la segunda puesta tenía culeras, algo muy típico en los vestidos de lana de mujeres que conducen habitualmente, aunque no a la segunda puesta!, y lleno de bolas repugnantes, que ni los jerseis más malos de Zara. Sigue en el armario por respeto a Giorgio, que si no, ya estaba en una bolsa negra camino de la parroquia.
_para terminar, ¿tu prenda-record, de la que tienes más unidades?
¿Los zapatos cuentan? Si es así, ganan por goleada porque estamos hablando de un número de 3 cifras. Si no, soy de la opinión que nadie tiene suficientes camisas blancas. Si no recuerdo mal, porque me da pereza subir a mi habitación a contarlas, debo tener unas 12 y no se acaba ahí, porque aún no he encontrado la camisa blanca perfecta. Estoy en ello.
Saturday, 29 November 2008
Igualito que los peces
Tengo memoria fotográfica y puedo recordar fácilmente escenas de ese estilo. Recuerdo ropa, posiciones físicas, localizaciones y un sinfín de detalles sin la menor importancia pero que, si estás hablando con alguien de ese momento concreto, dotan a tus recuerdos de mayor riqueza y exactitud y hace que, en general, las personas se asombren.
Me sucede lo mismo con secuencias de números. Me sé prácticamente todos los teléfonos de mis amigos, muchas matrículas de coches actuales y de los últimos años, números de dni o fechas concretas. La memoria numérica es distinta, porque a diferencia de en la fotográfica, cuando recuerdo números no visualizo una imagen, como en el caso de la ropa, sino que oigo en mi cabeza una cancioncilla con el número, cuya letra y la forma en que ésta está escrita es la forma en la que la memoricé, y es la única manera en la que puedo recuperar esos datos. Me sé el dni de mi padre en modo x millones x cientos mil x unidades y soy incapaz de verbalizarlo en otro formato sin verlo antes por escrito. Ya, muy útil saberse el dni de un padre...
Teniendo una memoria prodigiosa para algunas cosas, no había llegado a percibir las carencias en otros campos, y desde hace unos meses, veo que así es. Mi memoria tiene defectos.
El famoso facebook, o gran hermano de las redes sociales, me ha hecho reencontrarme con amigas de mi infancia; recibo solicitudes de amistad por su parte, nombres que no me suenan y caras a las que no sé ubicar en mi cerebro y pasan días en los que la solicitud queda pendiente por sentirme así. Con esos días descubro que los años también han pasado para ellas y los nombres largos, en ocasiones, e incómodos que les pusieron sus padres, ellas los acortan y a mí me pierden.
Las niñas del colegio cuelgan fotografías de excursiones, excursiones que yo no recuerdo, hablan de cosas que nos pasaban, cosas que tampoco recuerdo, y aportan detalles que ya le gustaría a mi memoria "prodigiosamente" selectiva, recordar. Y es que quizás no es tan prodigiosa.
Lo curioso es que los años han pasado y yo sigo recordando situaciones de épocas anteriores a las que ellas cuentan, y posteriores a las mismas, pero tengo huecos de memoria secos que necesitan ser regados para que se activen y vuelvan a brotar.
Hace más de 16 años que no las veo.


