Junio 2005 - S, la reflex y una servidora parten hacia Disneyland París a celebrar el cumpleaños de S. Aprovechando que llegábamos a media tarde, que el tren desde el aeropuerto nos dejaba en el centro y como S nunca había estado en París decidimos hacer una excursión de unas horas.
Objetivo: Notre Dame y la Tour Eiffel. Time: 4 horas. Perfectamente alcanzable.
Nuestro vuelo salió con retraso, perdimos el tren y cuando llegamos a Notre Dame ya habían cerrado las puertas para las visitas, aunque mucha gente aún seguía dentro. 10 minutos y un millón de s'il vous plaits después, las puertas seguían cerradas. Reflex en mano hicimos unas fotos de los exteriores de la catedral y nos volvimos al metro, para ir a la Tour Eiffel.
Por qué hay tanta gente bajo la torre? y esas vallas que han colocado alrededor de toda la torre, para qué serán? - Fueron las primeras preguntas que nos vinieron a la mente nada más llegar. La siguiente fue: Esa pancarta a lo lejos que dice que la Antorcha Olímpica está visitando la Tour Eiffel esta tarde, tendrá algo que ver?
Y luego critican a la Beckham porque reserva hora en Loewe para ir de compras ella solita! La Antorcha estaba de visita privada, no fuera a ser que a después de haber venido encendida por tierra, mar y aire desde Grecia, ahora, en París, a algún turista desaprensivo se nos ocurriera soplar para apagarla...
Visto el éxito de la tarde decidimos que no valía la pena seguir poniendo a prueba nuestra suerte, o la evidente falta de la misma, y optamos por coger el tren hacia Disneyland. Así que con la pinta guiri, la bolsa de viaje de Vuitton y un cartel sobre nosotros que ponía: Chorizos de París: Atracadnos! nos fuimos al reino de Mickey Mouse y así acabó nuestra aventura parisina hace dos años.
Objetivo: Notre Dame y la Tour Eiffel. Time: 4 horas. Perfectamente alcanzable.
Nuestro vuelo salió con retraso, perdimos el tren y cuando llegamos a Notre Dame ya habían cerrado las puertas para las visitas, aunque mucha gente aún seguía dentro. 10 minutos y un millón de s'il vous plaits después, las puertas seguían cerradas. Reflex en mano hicimos unas fotos de los exteriores de la catedral y nos volvimos al metro, para ir a la Tour Eiffel.
Por qué hay tanta gente bajo la torre? y esas vallas que han colocado alrededor de toda la torre, para qué serán? - Fueron las primeras preguntas que nos vinieron a la mente nada más llegar. La siguiente fue: Esa pancarta a lo lejos que dice que la Antorcha Olímpica está visitando la Tour Eiffel esta tarde, tendrá algo que ver?
Y luego critican a la Beckham porque reserva hora en Loewe para ir de compras ella solita! La Antorcha estaba de visita privada, no fuera a ser que a después de haber venido encendida por tierra, mar y aire desde Grecia, ahora, en París, a algún turista desaprensivo se nos ocurriera soplar para apagarla...
Visto el éxito de la tarde decidimos que no valía la pena seguir poniendo a prueba nuestra suerte, o la evidente falta de la misma, y optamos por coger el tren hacia Disneyland. Así que con la pinta guiri, la bolsa de viaje de Vuitton y un cartel sobre nosotros que ponía: Chorizos de París: Atracadnos! nos fuimos al reino de Mickey Mouse y así acabó nuestra aventura parisina hace dos años.
1 comment:
Y aún así, anda que no me lo pasé bien en la excursión :-P
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