Monday, 1 October 2007

Ellas

Este fin de semana he celebrado oficialmente mis 29 primaveras - por mi situación personal se trataba de una ocasión especial y quería que esta vez fuera un cumpleaños diferente, en el que eran mis mejores amigas, las que recibían un regalo por mi parte, y no a la inversa.

El plan sobre el papel era realmente prometedor: mis 4 íntimas, sesión de relax y tratamientos en el Espacio Omm, mojtos en el Moo après masaje, cena en el Opium y bailoteos en Le Club. Suponía todo un revival de aquellas épocas de universidad en las que el Grupo Costa Este era una de las referencias de nuestro fin de semana. Fin de semana que, en muchas ocasiones, empezaba en miércoles con las Clorocopas :) y alargábamos hasta bien entrada la madrugada del domingo.

Si sobre el papel era bueno, haberlo vivido ha sido increible.

Las conozco desde hace años, a todas ellas de entornos diferentes (por orden cronológico): Anna apareció en mi vida en el instituto, Blanca en primer año de carrera, Inma en las clases nocturnas de inglés y por último, Estrella fue mi jefa hace unos años. Me preocupaba en cierto modo, aunque no quisiera reconocerlo, como encajarían entre ellas y tener que ocuparme constantemente de animar la conversación. Pero qué gran error el mío!

A pesar de las muchas diferencias, encajaron a la primera, encontraron nexos comunes entre ellas y compartieron momentos especiales de los que yo fui testigo en la distancia: ver como Anna y Blanca habían descubierto que tenían una cosa en común, que pocas personas sabemos, y que hablaban de ello abiertamente, sin darse cuenta de que desde dentro de la ducha yo las estaba viendo, o tener que ir a buscar a Inma y Estrella a la sala de gravitación porque se habían quedado allí poniéndose al día de sus cosas, o saber que se habían estado cruzando emails durante días para hablar de mi regalo, fueron situaciones que me hicieron emocionar. Al fin y al cabo, son mis mejores amigas y eso significa que son mis hermanas, mi familia.

Acabamos la noche anotando en nuestras agendas que los revival están bien, pero que los lugares del pasado en el pasado se tendrían que quedar (así que dudo mucho que nos vuelvan ver por Tuset en muuuucho tiempo), abrazándonos y prometiéndonos que lo repetiremos, porque fue una noche única, de la que guardaremos un recuerdo fantástico y al pensar en ella seguro que nos vendrá una sonrisa a la cara, y, como sucede con los grandes acontecimientos, siempre podremos decir: Nosotras estuvimos allí.

A vosotras, que sois de las pocas personas que leéis este blog, deciros que os quiero, que os agradezco todo lo que habéis hecho, y seguís haciendo por mí, desde hace muchos años, y sabed que hay pocas cosas mejores que vuestras risas, abrazos, confesiones, confidencias, amor y cariño sin límites.

Sinceramente, el mundo es un sitio mejor sabiendo que vosotras estáis en él y vuestros móviles en mi cabeza.

Un millón de gracias, niñas, sois las mejores.

2 comments:

Blanche said...

tengo que reconocerlo... se me han empañado los ojos leyendo este post...

martita, tú sí eres la mejor!!!
Un millón de gracias a ti!!

Motenai said...

And so be it.