Domingo. 18.46. Online.
(y no por ocio, sino porque mientras escribo estas líneas aprovecho para que se vaya descargando el correo de la oficina.)
La otra mitad del departamentos nos abandonó hace unos días, justo 15 antes de la inauguración de nuestra feria nacional más importante, en la que hacemos un despliegue de medios que a muchas empresas les gustaría poder organizar, y que supone una carga de trabajo adicional que ha provocado que durante las dos últimas semanas mis jornadas de trabajo hayan sido de 12 a 13 horas: he llegado a la oficina antes que nadie y al salir prácticamente era yo quien apagaba las luces. Y lo que me queda!
Que os hable de lanzamientos de nuevas webs, o de gestores de contenidos online, o de colección de displays 2008 o de presentación de nueva tarifa con descuentos de clientes estandarizados, puede que no signifique nada para vosotros, en realidad para mí tampoco es que tenga mucho significado, además de ser mi profesión y una de las cosas que me apasionan en la vida, sólo significan muchas horas de trabajo.
Durante estos días mi calendario no entiende de semanas, mi reloj no sabe de horas y mi cuerpo, a pesar de la rotura fibrilar de mi gemelo izquierdo, no comprende lo que significa parar - sólo sé que a consecuencia de este último voy a a tener que bajarme de los tacones por unos días, pero..., quién dice que no se puede estar fantástica con Converse, bailarinas o unas Bikkembergs doradas? ;)
Tengo un deadline a la vista, está cada día más cercano y todavía me quedan millones de cosas por hacer, a pesar de todo, sé que el día 16 por la noche, cuando esté haciendo la maleta para pasar la semana en Madrid, estaré preparada para enfrentarme a todo y sé que lo que durante semanas he estado preparando, saldrá bien.
Cuando él me pregunte antes del gran momento: ¿Cómo lo tenemos todo? - ¿Cómo estás?, le contestaré que todo está bien, bajo control, y yo perfecta, y no estaré mintiéndole, eso es lo que se espera de mí, yo la primera, y no es mi estilo decepcionar a nadie.
(y no por ocio, sino porque mientras escribo estas líneas aprovecho para que se vaya descargando el correo de la oficina.)
La otra mitad del departamentos nos abandonó hace unos días, justo 15 antes de la inauguración de nuestra feria nacional más importante, en la que hacemos un despliegue de medios que a muchas empresas les gustaría poder organizar, y que supone una carga de trabajo adicional que ha provocado que durante las dos últimas semanas mis jornadas de trabajo hayan sido de 12 a 13 horas: he llegado a la oficina antes que nadie y al salir prácticamente era yo quien apagaba las luces. Y lo que me queda!
Que os hable de lanzamientos de nuevas webs, o de gestores de contenidos online, o de colección de displays 2008 o de presentación de nueva tarifa con descuentos de clientes estandarizados, puede que no signifique nada para vosotros, en realidad para mí tampoco es que tenga mucho significado, además de ser mi profesión y una de las cosas que me apasionan en la vida, sólo significan muchas horas de trabajo.
Durante estos días mi calendario no entiende de semanas, mi reloj no sabe de horas y mi cuerpo, a pesar de la rotura fibrilar de mi gemelo izquierdo, no comprende lo que significa parar - sólo sé que a consecuencia de este último voy a a tener que bajarme de los tacones por unos días, pero..., quién dice que no se puede estar fantástica con Converse, bailarinas o unas Bikkembergs doradas? ;)
Tengo un deadline a la vista, está cada día más cercano y todavía me quedan millones de cosas por hacer, a pesar de todo, sé que el día 16 por la noche, cuando esté haciendo la maleta para pasar la semana en Madrid, estaré preparada para enfrentarme a todo y sé que lo que durante semanas he estado preparando, saldrá bien.
Cuando él me pregunte antes del gran momento: ¿Cómo lo tenemos todo? - ¿Cómo estás?, le contestaré que todo está bien, bajo control, y yo perfecta, y no estaré mintiéndole, eso es lo que se espera de mí, yo la primera, y no es mi estilo decepcionar a nadie.
8 comments:
¡Ouch!, una rotura fibrilar… eso debe doler, ¿verdad?.
Lo confieso, lo de las Bikkembergs doradas me ha dejado tó loco. :)
Pffff, viajes de trabajo, cómo los odio. Siempre he aborrecido el retorno desde el aeropuerto de El Prat hacia el de Barajas, porque siempre pito en el control... Sinceramente, no sé cómo lo hago, y lo peor de todo es que siempre me echa la bronca el mismo vigilante que ya me cae como el culo… ¬_¬
Trabajo... a todos nos ha tocado, a veces, pringar un montón. Por lo general no me gusta ir por Cataluña, jamás he tenido ocasión de conocer Barcelona y siempre que he ido me he pasado muchas horas encerrado entre cuatro paredes frente a un portátil.
En una ocasión estuve hasta 31 horas seguidas de forma ininterrumpida. Sólo espero que no te pase a ti lo mismo durante tu estancia en Madrid y que tengas ocasión de pasear por la ciudad. Madrid también sabe ser acogedora.
Suerte el 17 y días subsiguientes, aunque seguro que no la necesitas.
;)
Un saludo.
Sí, ya lo hemos hablado esta mañana.
Lo que tienes que hacer no es bajarte de los tacones, lo que tienes que hacer es no moverte en absoluto. O si no, la rotura fibrilar - y sabes que sé bien de lo que hablo - te durará eternamente.
Mi consejo es el reposo. Hay cosas que deben pasar por delante de esa pasión que sientes por el trabajo, va siendo hora de que lo veas. Y tu salud es una de ellas.
Ánimo y descansa.
abuelo - vamos 30 personas, y subimos en coches, así que por esta vez me saltaré el viaje hasta El Prat, la aventura de aparcar, las colas propias de un país tercermundista, el jueguecito de "quítate el cinturón, los zapatos y los accesorios varias y enciende el portátil" y la guerra por un taxi, al llegar a Barajas.
y sé que en madrid estaré genial, es una ciudad que me encanta y en la que tengo buenos amigos, así qye tengo muchas ganas ya!
mis bikkembergs doradas? jejejeje...un día les hago una entrada, ellas se lo merecen ;-)
sergi - hay muchas cosas que pasan por delante de mi trabajo, pero tú nunca has querido darte cuenta. a pesar de ello, hay momentos en los que no se puede / debe parar, es un tema de responsabilidad profesional.
pero gracias por los consejos.
Tras leer tu respuesta he visto que en la mía anterior podía caber entender algo de malicia, lo cual no era mi intención pero te pido disculpas por ello.
En cualquier caso, tu responsabilidad profesional debería obligarte a estar el máximo número de días al 100%. Como diría alguien que conozco, más vale 8 horas a tope que 12 a medio gas. Lo único que vas a conseguir postponiendo tu recuperación será multiplicar el tiempo en el que vuelvas a estar al 100%, con lo cual en términos globales tu rendimiento disminuirá.
No te estoy aconsejando, te estoy diagnosticando. Tómate unos días de baja ABSOLUTA (trabaja desde casa con el ordenador y el móvil, si quieres), pero NO conduzcas ni camines. Tal vez con una semana te sea suficiente.
Y otra cosa: si necesitas realizar algún desplazamiento, no olvides que puedes contar conmigo, ahora y siempre.
¿Treinta personas? ¿Vosotros que sois? ¿los reyes magos en camello?... ¡menuda caravana!
Pues yo ya estoy harto de hacer el peepshow en el control de seguridad :D
Bueno, como ya dijo antes mi tocayo Sergi (compartimos nombre), simplemente recomendarte descanso para esa muñeca. Si puedes evita escribir en la medida de lo posible.
Por cierto, yo sí que soy un adicto al trabajo… :(
Bueno, lo dicho, buena suerte y pásatelo muy bien en Madrid.
Bye!
Es el gemelo :-P
jejejeje - es que es un abuelo ;-)
Y sí, somos muchos - tenemos 3 stands y entre los 3 seremos unas 50 personas diarias. Va ser divertido, es casi como una fiesta de cumpleaños de 3 días durante los que estamos siempre juntos: desayunamos, comemos, cenamos y salimos de fiesta. A ver como sobrevivo a ella!
Post a Comment