Saturday, 3 November 2007

Las señales y el tiempo

A veces sentimos que la vida es un tren que vemos pasar y nunca damos alcance. Nos pasa de largo y desde dentro, a través de esas frías ventanas que tienen todos los trenes, nos observan caras de personas que, en muchas ocasiones, son las que dan sentido a nuestra vida.

Ellos pasan, los miramos, nos lamentamos y al momento, un resorte interior que no sé bien donde escondemos, nos saca de nuestros lamentos y nos lleva de vuelta al sitio en el que teníamos que estar porque nos esperan o porque teníamos algo que hacer o, sencillamente, porque es lo que nos toca.

Evidentemente, yo no soy una excepción. O no lo era.

Porque ahora, tengo la sensación de que, a pesar de todo, controlo el tiempo y de que o el tren de la vida, ese Talgo antiguo y que hace mil paradas, ha ralentizado su velocidad o de que yo, sin saber muy bien como, voy subida en algo distinto.

Es curioso, esta tarde volvía a casa por la autovía que transcurre junto a las nuevas vías que nos acercaran la "alta velocidad" a los barceloneses - vías que habitualmente están ocupadas por operarios que trabajan en ellas y por viejas máquinas de tren que transportan a esos operarios y sus herramientas - cuando he visto que un tren muy blanco, estilizado y con una nariz bastante particular, avanzaba por ellas.

- el AVE! - he exclamado.
- anda Marta, si la obra no está acabada! - me han contestado.

Iba lento, a una velocidad absurda, la misma velocidad que parece que es la que está caracterizando su llegada, pero era él (si es que se puede utilizar un él para un tren...). Y como soy de un egocentrismo absoluto cuando se trata ver señales dirigidas a mí donde no existen, he actuado como corresponde, y me la he hecho mía.

Ese tren me indica que llego a todo, que sí, que trabajo mucho y todas esas cosas, pero que a pesar de ello, estoy encontrando tiempo para todos, incluso para mí - cosa que estaba descuidando demasiado - y eso me hace tremendamente feliz porque me permite disfrutar de muchas cosas que el tren de la vida en muchas ocasiones nos niega y es que, no lo veis?, tengo asiento en el AVE!

¡Que para eso están las señales!

11 comments:

Anonymous said...

¿Cómo? ¿Haciendo carreras contra el AVE? Como te pille la Guardia Civil ;)

Lo primero de todo, escribo bajo un estado alterado (catarrillo/malaria), por lo que no sé si lo que voy a decir tiene mucho sentido o no. Así que si no lo tiene, espero que lo sepas disculpar ^^

Cuando el fabricante empaquetó nuestras vidas olvidó incluir el manual de instrucciones. Quizás, por eso existen las señales; para ayudarnos a ser felices.

Me alegro de que seas feliz, Marta.
Un abrazo.

Sonando: The Devil – P. J. Harvey

Anonymous said...

Eso no es un estado alterado, es un resfriado mal llevado por un hombre :)

El otro día un amigo me decía que de todo en esta vida deberíamos sacar una lección y/o una señal para aprender de ella y ser mejores personas. No creo que sea un mal consejo.

Gracias!!!
Besossssss

Anonymous said...

> "Eso no es un estado alterado, es un resfriado mal llevado por un hombre :)"

Muy bueno, tengo que admitirlo :D

De nada.

Venga, un besote.

Motenai said...

POr eso nunca me pongo enfermo, porque cuando lo hago lo llevo fatal xD

Anonymous said...

asiento para el AVE ... y para el Iberia del viernes night!!!!!!!!!!!!!!!
;-)

Anonymous said...

yesssssssss!!!!!!
dios, qué ganas...!

Anonymous said...

Es muy buena señal que vuelvas a ver señales!

;)

Anonymous said...

Hola. Soy la anónimo previa. Lamento que no me deje identificarme (me siento cobarde!), así que vuelvo a "dar la cara"!

Saludos.

www.sparklingdreams.motime.com

Anonymous said...

Tranquila - las cosas son como son...o no?

;)

Anonymous said...

(sonrisa amplia)

...eso me pregunto yo constantemente... Y tú, ¿qué dirías?

:)

sparkling

marta said...

sin duda, son como son y cada cual es como es - lo mejor de todo es que eso es algo que me encanta.

marta