Sunday, 11 March 2007

Sansón lleva peluca

Un día cualquiera por la mañana antes de poner un pie en la calle he cuidado todos y cada uno de las pequeñas cosas de mi imagen: pelo perfectamente liso, maquillaje o no, pero siempre adecuado al día que es y lo que tenga que hacer, y ropa limpia, planchada y conjuntada con bolso y zapatos. Puede que parezca frívolo, pero creo que tiene más relación con mi obsesiva forma de ser y la necesidad de controlar todas las cosas que con la frivolidad y las apariencias. O igual hay algo más. Hablemos de ello.

Antes de salir, úlimo vistazo. Todo OK. Adelante, el día nos espera! Siempre he pensado que si te sientes bien contigo mismo proyectas una imagen de seguridad y bienestar muy importante, por el contrario, si te sientes como un escarabajo pelotero, eso es lo que los demás ven en ti.

Y como la velocidad se demuestra andando pongamos por ejemplo uno de estos últimos días en que la cosa fue así: Salgo a la calle, vestido de DSQUARED2, zapatos Marc Jacobs, bolso de Carolina Herrera. Para eso está la Mastercard, no?! Me siento genial, súper segura de mí misma, guapa y sexy! Y me pasa algo increible: Los hombres me miran al pasar! Es algo a lo que no estoy acostumbrada en absoluto, soy bajita, tengo el culo gordo y soy de esas mujeres que ganan en las distancias cortas pero que no llaman la atención por la calle (además, me siento tremendamente incómoda cuando me pasa), pero en ese momento me gusta, me siento muy bien y transmito esa imagen de seguridad y poder que los demás perciben y ante la que responden.

O la percibían y respondían, porque, en este caso, me encuentro con la secre de S, alta, delgada y con el pelo muy largo embutida en su traje de rebajas de Mango y entonces, la princesa se desvanece (sin que la pobre Meri haya hecho nada en absoluto). Como por arte de magia los zapatos de MJ se convierten en horribles patas negras, y el vestido de Dsquared2 se transforma en un feo caparazón y por mucho maquillaje de Chanel que lleve, me crecen antenas y la cara se me oscurece y al igual que le sucede a Gregorio Samsa en la Metamorfosis de Kafka, me convierto en un escarabajo pelotero. Me sentía altísima desde mi 1,60 y ahora, a duras penas y poniéndome de puntillas veo más arriba de las rodillas de las personas que me rodean.

Y cuánto dura ese estado de transformación? Probablemente se prolongue el resto del día y no habrá nada que pueda invertirlo.

Frivolidad? Obsesión? No, es una nueva cosa a sumar a la lista de mis peros, la falta de autoconfianza, me temo. Mi sorpresa fue cuando comentaba este tema con Raül el otro día y ante mis palabras él me dijo: "Falta de confianza tú? Pero si eres una Sansona!"...Pues está claro, si es eso lo que parezco, mi Sansón usa peluca y yo tengo que ir a comprar Cucal para mantener al escarabajo pelotero alejado "porque yo lo valgo".

4 comments:

Motenai said...

Los complejos son la terrenalización de lo divino, pero este es uno de esos claros casos en los que el espejo cuenta la verdad que nos es más cómodo escuchar.

Sin restar importancia a tus propias apreciaciones, deberías empezar a confiar más en los que mejor te conocen (tal vez esté yo entre ellos?), que saben perfectamente que tú de escarabajo nada. Ni por asomo.

La verdadera fortaleza de las personas es la que te guía en el día a día a cada paso que haces, en cada movimiento que das, en la vuelta a casa y poner buena cara tras un día entero de trabajo. Y eso poco tiene que ver con unos centímetros de altura o de anchura. Creo yo, claro.

Y que eso se refleje en una mayor sensación de seguridad, en tu caso, es cuestión de tiempo, no de capacidad.

Anonymous said...

Sergi, sé que te sientes mal por esto, que en cierto modo te sientes responsable de, según tus palabras, no ser capaz de hacerme sentir segura de mí misma, pero cariño, no tiene nada que ver contigo. Tú eres perfecto y me haces feliz, el problema soy yo.

Y no es un tema de altura ni anchura, si estoy en un momento escarabajo puede que me sienta alta por estar con alguien más bajito (tiene que ser un hobbit) igual que me pasa a la inversa.

Que soy fuerte, inteligente y una profesional buena en lo suyo y bien pagada por ello, lo sé, pero todos tenemos nuestros puntos débiles, no?

Motenai said...

Respuesta esponsorizada por Anabel S.A. XD

marta said...

XD

a tot això, qué haces reflotando comentarios de entradas del mes de marzo?!! eres súper fanssss, no?